Tigre: A 26 años del femicidio, colocan una placa en homenaje a Carolina Aló en la escuela donde estudió

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Familiares, allegados y autoridades homenajearon hoy a Carolina Aló, la adolescente asesinada en 1996 de 113 puñaladas por su novio Fabián Tablado en la localidad bonaerense de Tigre, al cumplirse 26 años de uno de los femicidios más resonantes de la historia criminal argentina, con un acto realizado en la escuela donde la chica y el homicida asistían, informó la fundación que lleva el nombre de la víctima.

Una placa recordatoria fue colocada esta mañana en la Escuela de Educación Secundaria 9 “Marcos Sastre”, ubicada en Avenida Liniers 1024 de la mencionada localidad el norte del Gran Buenos Aires, la misma donde hace 26 años víctima y victimario asistían al turno noche de la secundaria y de donde el asesino logró sacarla para llevarla a su casa, donde cometió el crimen.

El acto se realizó en el contexto del “Día de la Visibilización y Lucha contra la Violencia en los Noviazgos”, establecido por la Ley “Carolina Aló” promulgada por el Gobierno bonaerense en 2021.

Del homenaje participó Edgardo Aló, padre de la víctima y titular de la Fundación Carolina Aló, junto con funcionarios locales, provinciales y nacionales.

“Fue muy emotivo estar en el colegio donde mi hija pasó las últimas horas de su vida”, dijo Aló a la agencia Télam luego del acto, donde además de descubrirse una plaqueta en memoria de su hija, también se exhibió un mural realizado por los alumnos del colegio.

Pese a reconocer que le “costó” ir al colegio por “el mal que nos ha causado”, en referencia al lugar donde su hija se relacionó con Tablado, Aló se mostró emocionado por el acto y por el hecho de que a partir de la Ley Provincial 15.246, todos los 27 de mayo se hagan actividades para promocionar el “Día de la Prevención de la Violencia en el Noviazgo” en todas las escuelas bonaerenses.

“Agradezco que se haya recordado a Carolina y así mantener viva su llama. Y como siempre digo, lo único que espero es que las chicas de hoy puedan discernir lo que es el ‘yo te amo’ del ‘yo tu amo’, porque una letra puede cambiarte la vida: El ‘te amo’, te hace latir el corazón, y el ‘tu amo’, te lo puede hacer callar”, reflexionó.

Aquel 27 de mayo de 1996, alrededor de las 22, la pareja dio distintas excusas en el colegio, logró retirarse antes del horario de salida y fueron juntos a la casa de Tablado, ubicada en Albarellos 348 de Tigre, donde no estaba su familia.

Allí, de acuerdo a lo que declaró luego el femicida, tuvieron relaciones sexuales y luego se inició una discusión por celos que derivó en el femicidio.

De acuerdo a lo que se pudo reconstruir, Tablado persiguió a Carolina por varios ambientes de la casa -escaleras, cocina y garaje- y la mató de 113 puñaladas aplicadas con cuatro armas blancas halladas en la escena: una cuchilla de cocina, dos cuchillos de mesa Tramontina y un formón de carpintería.

Tablado escapó, le confesó lo sucedido a un amigo y se fue a esconder debajo del puente de la calle Tedín, en Tigre, a unas 20 cuadras del lugar del crimen y seis de la escuela, donde, unas horas más tarde, la policía lo detuvo.

El juicio se realizó en 1998 y como en aquella época no existía la figura del “femicidio”, para intentar lograr una prisión perpetua la fiscalía y la querella acusaron por la figura del “homicidio agravado por alevosía”.

Pero la Sala III de la Cámara Penal de San Isidro condenó a Tablado a 24 años por “homicidio simple” y así evitó la perpetua.

En 2013, el femicida sumó la segunda condena por amenazar a su exmujer -con quien se casó en la cárcel-, y su exsuegra y se le unificó una pena única de 26 años y seis meses que debía agotarse a fines de 2022.

Por el beneficio de la derogada Ley del “2×1” y los cursos que hizo en prisión como “estímulo educativo”, el cómputo de la condena se le redujo y la pena se le dio por concluida el 28 de febrero de 2020, cuando abandonó la Unidad 21 de Campana y se fue a vivir a la misma casa de Tigre donde cometió el femicidio.

Ese mismo año violó dos perimetrales, una con su expareja y madre de sus hijas, y otra al acercarse menos de 500 metros del lugar donde trabaja Edgardo Aló, por lo que nuevamente fue detenido y terminó condenado y cumpliendo un año de prisión efectiva por dos hechos de “desobediencia”.

En diciembre, Tablado (46) recuperó finalmente su libertad y se radicó en la ciudad cordobesa de Bell Ville junto a su actual pareja, a quien conoció por redes sociales.

Tablado tiene colocada una tobillera electrónica para monitorear que no viole el perímetro de 500 metros que le impusieron con el papá de Carolina.