Polémica por un proyecto inmobiliario en la barranca de Martínez: vecinos rechazan la obra y el Municipio defiende el procedimiento

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Vecinos del Bajo de Martínez iniciaron una campaña pública contra un emprendimiento inmobiliario previsto en un predio ubicado sobre la barranca, en la zona de General Alvear y Solís, y llevaron el reclamo a la calle con pasacalles dirigidos al intendente Ramón Lanús.

Con la consigna “No queremos edificios en la barranca”, los carteles aparecieron en distintos puntos de Martínez y Acassuso, acompañados por un código QR mediante el cual los vecinos buscan reunir adhesiones para sumar al expediente administrativo en el que se analiza el proyecto.

El emprendimiento se proyecta en el terreno ubicado en General Alvear 1495/1501, un predio que además tiene un fuerte antecedente histórico: durante la década del ’90 fue conocido por haber sido residencia del empresario Alfredo Yabrán, figura central de aquellos años y cuyo nombre quedó asociado al crimen del fotógrafo José Luis Cabezas.

Según la documentación difundida por los vecinos, la iniciativa consiste en una “Urbanización Especial Residencial” con destino a viviendas multifamiliares. El proyecto contempla un bloque edilicio de tres pisos, con alrededor de una treintena de unidades, y un estacionamiento subterráneo. Este último punto es uno de los más cuestionados por los frentistas, que advierten sobre el impacto que podría generar una excavación en una zona sensible de la barranca.

Los vecinos también presentaron una impugnación técnica al Estudio de Impacto Ambiental y cuestionaron posibles efectos sobre la topografía natural del terreno, la forestación, el tránsito, la infraestructura urbana y las características residenciales del sector.

El reclamo, además, empezó a tener derivaciones políticas. El concejal de Acción Vecinal San Isidro Walter Pérez manifestó públicamente su rechazo al emprendimiento y pidió que el Municipio no avance con la autorización. En sus redes sociales sostuvo que el Concejo Deliberante ya declaró a la barranca como área intangible y planteó que la comuna tiene margen para desestimar el proyecto privado dentro de los parámetros del Código de Ordenamiento Urbano.

“No hay excusas ni justificaciones: o continúa siendo una zona residencial o la barranca se convierte en una zona de edificios de departamentos”, expresó Pérez. También cuestionó que, mientras los vecinos reclaman la protección de la barranca, el Ejecutivo local otorgue lo que definió como “premios urbanísticos y excepciones” a desarrolladores inmobiliarios.

A las críticas también se sumaron los bloques Frente Renovador y Fuerza Patria, que cuestionaron el avance del emprendimiento y apuntaron contra el Ejecutivo municipal por lo que consideraron una contradicción con las modificaciones impulsadas recientemente al Código de Ordenamiento Urbano bajo el argumento de proteger la barranca.

El presidente del bloque Frente Renovador-Fuerza Patria, Federico Meca, sostuvo que “el gobierno municipal les dio la espalda a los vecinos” y afirmó que, mientras vecinos y organizaciones reclaman preservar la identidad costera de San Isidro, el Ejecutivo “mira para otro lado” frente a un desarrollo inmobiliario que, según advirtió, podría modificar el paisaje de la zona.

En la misma línea, el concejal Diego Montivero planteó que semanas atrás el oficialismo promovió cambios en el COU con el argumento de preservar la intangibilidad de la barranca y el patrimonio natural, pero ahora avanza un proyecto que los bloques opositores califican como de gran escala.

“Es imposible no preguntarse cuál es el verdadero modelo de ciudad que impulsa el Ejecutivo”, señaló Montivero.

La concejal Estefanía Rivadulla, por su parte, advirtió que el debate no se limita al impacto urbano, sino también a la relación histórica de los vecinos con el río. “Los sanisidrenses lucharon durante décadas para recuperar el acceso y la visual al río. No podemos permitir que nuevamente intereses inmobiliarios terminen levantando muros que le den la espalda al río y privaticen de hecho un paisaje que es patrimonio de todos”, expresó.

Desde esos espacios adelantaron además que impulsarán herramientas institucionales para reclamar transparencia, participación vecinal y una evaluación integral del impacto ambiental y urbano del emprendimiento.

Consultado por Zona Norte Diario Online, el presidente del Concejo Deliberante de San Isidro, Jorge Álvarez, pidió prudencia y remarcó que el expediente todavía no tiene una definición final.

“Estamos hablando de un proyecto que todavía está en la etapa de recepción, de acuerdo a lo que marca la ley de opinión del entorno”, sostuvo Álvarez.

En ese sentido, explicó que la presentación realizada “está sujeta a código”, pero advirtió que el trámite requiere necesariamente una instancia de escucha a los vecinos. “Requiere indefectiblemente un proceso de escucha a los vecinos que termina el jueves 2 de julio y aún no se tiene el resultado final, con lo cual todo tipo de especulación me parece de mínima apresurada y tal vez en algunos casos malintencionada”, afirmó.

Ante la pregunta de Zona Norte Diario Online, desde el Municipio de San Isidro explicaron que se trata de un predio privado y remarcaron que el proyecto “está dentro de los parámetros de lo que permite el Código de Ordenamiento Urbano” y que “no afecta la barranca”.

Además, señalaron que se solicitó un Estudio de Impacto Ambiental en el marco de un proyecto multifamiliar en Alvear y Solís. “El objetivo es evaluar los posibles impactos de la obra y definir las medidas necesarias para mitigarlos o minimizarlos, garantizando un desarrollo compatible con el bienestar del barrio”, indicaron desde la comuna.

Desde el Municipio también remarcaron que, aunque el emprendimiento se desarrolla sobre terrenos de propiedad privada y cuenta con aval normativo del COU, por su escala y características debe ser tratado como una Urbanización Especial. Por ese motivo, explicaron, resulta obligatorio avanzar con el procedimiento de evaluación ambiental para asegurar el cumplimiento normativo y la protección del interés público.

En ese marco, la comuna convocó a una consulta pública digital para que los vecinos puedan presentar observaciones, dudas o sugerencias a través del sitio oficial sanisidro.gob.ar/impacto-ambiental.

“Para nosotros es muy importante escuchar a todos los vecinos”, afirmaron desde el Municipio. Según detallaron, se enviaron 200 notificaciones a vecinos de las 13 parcelas lindantes y el plazo para participar de la consulta pública permanecerá abierto hasta el jueves 2 de julio de 2026.

Mientras tanto, los vecinos buscan sumar adhesiones para frenar el avance del expediente y sostienen que la discusión excede a una obra puntual: aseguran que lo que está en juego es el perfil urbano y ambiental de una de las zonas más características de Martínez.