Pilar: marcha de los gastronómicos para que los dejen reabrir

Dicen que presentaron un protocolo como en otros distritos. Se reunieron en el kilómetro 50 de Panamericana.

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En bares y restaurantes del Conurbano bonaerense iniciaron con la reapertura de mesas tras el impulso dado por San Isidro, San Miguel y Vicente López. Esto también se replicó en muchos distritos del Oeste y el Sur.

Sin embargo, no son pocos los distritos de GBA que preocupados por un posible aumento de los contagios de coronavirus y a la espera de un aval formal de Provincia o Nación, postergan la vuelta del sector gastronómico.

En Pilar, este miércoles por la tarde, los dueños del negocio de comidas marcharon hasta el puente del kilómetro 50 de la Panamericana para reclamar que los dejen reabrir.

Cerca de 200 personas se reunieron y solicitaron una reunión con el Gobierno Municipal. Había comerciantes locales e integrantes del Sindicato de Gastronómicos, que acompañaron el pedido con una columna de manifestantes.

Otros sectores sindicales también se acercaron, como los Empleados de Comercio y hasta Trabajadores Rurales, y dirigentes políticos del macrismo de Pilar.

Durante la protesta, los dueños de restaurantes confirmaron que el Municipio, encabezado por el jefe comunal Federico Achával, había postergado varias reuniones con ellos.

El empresario gastronómico de Del Viso, Gustavo Suárez, dijo: “Íbamos a hacerlo el domingo pero el sábado a la noche nos avisaron que desde Provincia habría una respuesta para el lunes. Nos prometieron que este lunes o martes habría novedades, pero se cortó la comunicación, por eso tomamos la decisión de manifestarnos”.

Durante el reclamo hubo banderas argentinas y carteles con mensajes como “Queremos trabajar”, “Cuidarte es cuidarnos” y las clásicas sillas al revés, que se volvieron un emblema de los reclamos del sector gastronómico en la pandemia.

“Entiendo que no hay un decreto (que regule la vuelta de restaurantes) y que el Municipio no quiere hacer algo ilegal, pero otros partidos como Malvinas Argentinas, San Martín, Tigre o Escobar ya abrieron”, agregó Suárez.

También habló en representación de quienes se manifestaban: “Sabemos que es un momento grave, pero creo que ya hay que convivir con el Covid, esto va para un tiempo largo. Aprendimos protocolos, estuvimos informándonos. No podemos más”.

Mariano, del restaurante Tucson, ubicado en Las Palmas del Pilar, habló ante los trabajadores autoconvocados: “Estamos en un shopping con muchas pymes, hay 1.500 empleados y familias que viven de esos puestos de trabajo. Pedimos ecuanimidad con respecto a lo que se hizo con otros colegas de centros comerciales que también son al aire libre. Que nos permitan la posibilidad de seguir subsistiendo”.

Como muchas otras partes del país, Pilar se ha visto afectada por la crisis económica provocada por la pandemia de coronavirus.

Uno de los lugares más simbólicos de la comuna, La Porteña, ubicado en el corredor de locales al costado de la autopista Panamericana, debió cerrar sus puertas por el parate financiero.

Soledad Guzón, gerenta general cuando decidieron bajar la persiana, en julio, declaró: “Los últimos años el rubro gastronómico estuvo en jaque. El margen de incremento de costos e inflación los absorbía la empresa para no trasladarlo a la carta y mantener la demanda –que estuvo reducida–. Sumado a que, por mantener las fuentes de trabajo, nunca se redujo la nómina de 130 empleados”.