Gustavo Posse: “No creo que se vaya a decidir la vuelta a fase uno porque ya es tarde”

El intendente de San Isidro, Gustavo Posse, le brindó una entrevista a Redacción Norte y contó su pensamiento sobre la pandemia y las medidas de bioseguridad que el distrito adoptó.

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En el partido bonaerense de San Isidro se realizaron hasta hoy 3.116 hisopados por el coronavirus y ya son 485 los positivos. Se recuperaron 103 personas y 13 fallecieron. Hablamos con el intendente, Gustavo Posse, sobre la pandemia y, en primer lugar, expresó que “ahora ya no es un tema de infectólogos, ni de economistas, es un tema de matemáticas. Lo que tiene que haber es un cambio de actitud, un cambio de idiosincrasia”.

Y agregó: “Hay dos mundos: los que cumplieron la cuarentena y los que no la cumplieron. Los que aún con la cuarentena tienen la posibilidad de trabajar, de llevar una vida más o menos digna respecto de la familia y el aire libre, etc., y lo hacen con bioseguridad, es decir, cumpliendo las medidas sanitarias; y después hay otro mundo que es el mundo de la cuarentena mentirosa, que es el mundo de los que hacen lo que quieren y de paso no hacen nada, y nadie está en condiciones de tirar la primera piedra, ni en la provincia, ni en la ciudad, ni en ningún municipio en especial”.

Además de afirmar que no cree que decidan volver a la primera fase en el AMBA, ya que ‘es tarde’, Posse subrayó: “Lo que hay que hacer es sostener las medidas de bioseguridad, y no volver atrás respecto de lo que tiene que ver con el cuidado de las fuentes de trabajo, las unidades económicas. Más que pensar en lo que no va a cumplir nadie, que sería el tema de ir a la cuarentena absolutamente cerrada, lo que hay que pensar es de qué manera, aquellos que no cambiaron nunca, se pueden poner un poco en regla respecto de las cuestiones de bioseguridad”.

Consultado por los asentamientos de emergencia, el intendente remarcó que allí es donde nace el ‘monstruo’ y donde se produce el mayor problema, ya que los contagios no son por personas que viajaron al exterior, sino que son contagios o contactos comunitarios, y que muchas veces esos contagios también se generan por trabajadores esenciales como choferes de líneas de transportes públicos, enfermeros de distintas clínicas, policías, etc.

“Lo que hay que lograr en cada uno de esos lados es estar encima, que nunca exista el foco. Si se produce el foco, ir como con matafuego, tocar ahí, y ver que ninguno de los que haya estado en contacto con ellos haya recibido la enfermedad. Si alguno de los contactos estrecho de ellos del asentamiento, resulta que lo tiene, ir nuevamente con el matafuego y llegar al foco. A nosotros nos fue muy bien con los asentamientos”. A su vez, detalló que en estos asentamientos, en geriátricos, a trabajadores esenciales y de la Salud, les hacen hisopado apenas padecen el primer síntoma que pueda ser compatible con el COVID-19.

En cuanto a las camas disponibles en terapia intensiva de la comuna, respondió: “Tenemos 411 camas en tres hospitales municipales, acá la totalidad del servicio de salud pública es municipal. Es un polo de salud porque a su vez acompañan a muchas clínicas privadas que son de grupos de prepagas o clínicas independientes. Está muy organizado: cuando a alguien se le detecta la enfermedad, organizarle con su prepaga para que lo pueda atender en su clínica, y funciona bien, la gestión privada responde; y funcionan muy bien los hospitales municipales. Los hospitales municipales están ociosos respecto de la utilización de las camas de complejidad, asique estamos bien; absolutamente preocupados y absolutamente conscientes que se van achicando la cantidad de días que se tarda en la duplicación de casos”.

“Mi preocupación es que los vecinos respondan a las medidas de bioseguridad, mi preocupación es que todos las cumplamos, mi preocupación es que cuando llegue el punto donde todos los que vamos a estar o vayan a estar contagiados, todos mis vecinos y toda la gente con la que podamos colaborar, tengan la atención médica que corresponde. De las unidades de terapia intensiva tenemos la cifra proporcional”.

Con respecto a la realidad económica de los comercios e industrias post pandemia, Gustavo sostuvo que el rubro que más dificultades va a tener para reabrir de manera habitual, es el de la gastronomía, y que los primero que tendrán que implementar será el delivery o el retiro de comida por el local. Pero hizo hincapié en que los locales que pudieron abrir durante la pandemia, no presentaron riesgos ni complicaciones. Cada directivo o patronal de cada comercio se encargó de mantener las medidas de bioseguridad y los protoclos correspondientes para cumplir según lo pactado.

“Acá nosotros hemos aprobado, a través de la Provincia y de la Provincia de la Nación, unos 240 protocolos de comercio de la industria, ninguno de los cuales nos dio ningún inconveniente de producir casos de Covid, de hacer un incumplimiento respecto de los protocolos, que fundamentalmente tiene que ver con el no uso de transporte público de pasajeros. No vemos ninguna razón por la cual tengan que ser cerrados ninguno de esos lugares [en post pandemia]”.

Para concluir, Posse apoyó al gobernador bonaerense Axel Kicillof en torno a las medidas que tomó con respecto al pago de los ‘medio aguinaldos’ ya que “la provincia ayudó a todos los municipios y se hizo una muy buena negociación institucional, tanto para los municipios de nuestro espacio político como los municipios del oficialismo y hubo un trato por igual, asique en ese sentido eso es lo más importante”.

“En San Isidro hice lo imposible para sostener la recaudación y lo estoy haciendo, llevo casas a remate de gente que no quiso pagar, de sociedades, de gente que especuló con no pagar las tasas. Hago lo imposible para extremar el recobro de las tasas, contemplando a una viejita que está sola, y al que especula y entonces a ese llevarlo a remate. Pero también hay municipios que no tienen ese recurso o no tuvieron esa impronta y Kicillof los ayudó”.