Gustavo Posse cargó contra la gestión de Ramón Lanús: inseguridad, cámaras sin mantenimiento, tasas y críticas al desarrollo inmobiliario

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El exintendente de San Isidro cuestionó con dureza el rumbo de la actual administración municipal. Advirtió por robos en Martínez, aseguró que parte del sistema de videovigilancia quedó fuera de servicio y rechazó los proyectos de mayor densidad sobre sectores tradicionales y la barranca. También afirmó que las tasas municipales aumentaron muy por encima de la inflación.

El exintendente de San Isidro Gustavo Posse reapareció con fuertes cuestionamientos hacia la gestión de Ramón Lanús y puso el foco sobre algunos de los temas más sensibles de la administración municipal: seguridad, desarrollo inmobiliario, preservación de la barranca y aumento de las tasas.

Durante una entrevista con el programa MQS, por Canal 9, el dirigente radical describió con preocupación la situación que observa actualmente en el distrito y aseguró haber tomado conocimiento de distintos hechos delictivos sufridos por vecinos y personas de su entorno.

“Está complicado”, sostuvo Posse al referirse a San Isidro. Y fue todavía más específico sobre una de las localidades del partido: “Están robando mucho en Martínez”.

Posse cuestionó el estado de las cámaras de seguridad

Buena parte de las críticas del exjefe comunal estuvieron dirigidas a la política de seguridad de la administración de Lanús.

Posse reivindicó el sistema desarrollado durante sus años de gobierno y recordó que San Isidro fue uno de los municipios pioneros en implementar un esquema de patrullaje municipal armado, que comenzó a funcionar en abril de 2000.

Pero su cuestionamiento más concreto estuvo dirigido al actual funcionamiento de la red de videovigilancia.

Según aseguró, al finalizar su gestión el Municipio disponía de 223 kilómetros de fibra óptica y 2.180 cámaras de seguridad distribuidas por el distrito. Posse afirmó que actualmente una parte importante de esa infraestructura se encontraría fuera de servicio “por falta de mantenimiento”.

También cuestionó decisiones adoptadas respecto del equipamiento. Según su versión, se reemplazaron dispositivos que “tenían una alta capacidad tecnológica por otros de prestaciones inferiores”.

Para el exintendente, esto explicaría por qué en distintos episodios delictivos terminan siendo determinantes las imágenes obtenidas mediante cámaras particulares de vecinos y comercios, en lugar de las pertenecientes al sistema municipal.

Se trata, en ambos casos, de afirmaciones realizadas por Posse sobre el funcionamiento actual del sistema y no de datos técnicos independientes aportados durante la entrevista.

Duras críticas por los proyectos sobre la barranca

La seguridad no fue el único frente que abrió el exintendente.

Posse también cuestionó la política urbanística de la administración de Lanús y se manifestó en contra de aumentar la construcción en altura en sectores tradicionales del distrito y avanzar con desarrollos sobre las barrancas.

El planteo adquiere especial relevancia en medio de las controversias que se produjeron durante los últimos meses alrededor de diferentes proyectos inmobiliarios en San Isidro y, particularmente, del debate sobre el futuro de la barranca.

Posse sostuvo que se trata de un patrimonio que debe ser preservado y rechazó el argumento de que el crecimiento de la población haga necesaria una mayor densificación urbana.

En ese contexto lanzó una de las declaraciones más fuertes de la entrevista, al calificar esa justificación como una “mentira para desarrolladores y políticos que acceden a eso”.

El exintendente argumentó que San Isidro mantiene desde hace décadas una población relativamente estable, cercana a los 290 mil habitantes, y que las variaciones entre los últimos censos fueron reducidas.

A partir de esa interpretación, rechazó lo que denominó el “cuento del progreso” para justificar nuevos emprendimientos inmobiliarios y advirtió que una mayor densidad poblacional necesariamente genera nuevas exigencias sobre la infraestructura existente.

Según planteó, la construcción de edificios de mayor tamaño puede impactar sobre las redes de agua, gas y cloacas, además de incrementar los problemas vinculados al tránsito y al estacionamiento en zonas concebidas originalmente con otra escala urbana.

“Una usina de la inflación en San Isidro”

Otro de los cuestionamientos de Posse estuvo dirigido directamente al bolsillo de los vecinos.

El exintendente aseguró que, desde el cambio de gobierno municipal producido en diciembre de 2023, las tasas de San Isidro acumularon un incremento del 460%, mientras que ubicó la inflación del mismo período en alrededor del 220%.

Con esos números, Posse calificó al propio Municipio como una “usina de la inflación en San Isidro”.

También contrapuso el incremento de los tributos municipales con la evolución de los salarios de los empleados comunales. Según afirmó, las actualizaciones de los básicos quedaron muy por debajo tanto del aumento de las tasas como de la inflación acumulada.

También marcó diferencias con Milei

Posse extendió su análisis a la situación económica nacional y al gobierno de Javier Milei.

El dirigente radical aclaró que coincide conceptualmente con la necesidad de mantener las cuentas públicas equilibradas. “Estuve de acuerdo toda la vida, el intendente no tiene otra manera de gobernar que no gastando más de lo que ingresa”, sostuvo.

Sin embargo, cuestionó la extensión y profundidad del ajuste económico y particularmente sus consecuencias sobre el consumo.

“No se puede atacar eternamente el consumo, porque el consumo es el circuito vital de la actividad económica”, afirmó.

Posse aseguró que en sus recorridas observa comercios que cierran y pérdida de puestos de trabajo. Según su análisis, los principales afectados por el ajuste terminaron siendo los sectores medios, jubilados y trabajadores, y no la política, como había planteado originalmente el Gobierno nacional.

¿Posse piensa en volver?

Después de más de dos décadas al frente del Municipio, Posse reconoció que abandonar la intendencia también le produjo cierto “alivio” por el nivel de exigencia permanente de la función.

Tras dejar el Ejecutivo retomó su actividad profesional como abogado. En 2023 había decidido no competir por una nueva reelección: su hija Macarena Posse disputó la interna municipal y perdió frente a Ramón Lanús, mientras él integró como candidato a vicegobernador la fórmula encabezada por Diego Santilli.

Sin embargo, dejó claro que continúa activo políticamente y mantiene su “vocación por la gestión”.

Consultado sobre 2027, evitó adelantar una candidatura y aseguró que todavía falta “una vida” para las próximas elecciones. Pero tampoco cerró la puerta a volver a involucrarse directamente en el futuro político del distrito.

“La vocación de seguir colaborando con San Isidro está siempre”, concluyó.