Condenaron a un fiscal y a tres implicados por plantar pruebas falsas en la causa del robo a la casa de Massa

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El Juzgado en lo Correccional N°6 de San Isidro condenó a un ex fiscal, dos abogados y un testigo por haber montado una maniobra destinada a fabricar pruebas falsas y desacreditar la investigación del robo ocurrido en 2013 en la casa de Sergio Massa y Malena Galmarini, en el partido de Tigre. La causa, que se inició como un hecho policial, terminó exponiendo una trama de manipulación dentro del propio sistema judicial.

El fallo, a cargo del juez Hernán Archelli, determinó que entre fines de 2014 y marzo de 2015 los imputados actuaron de manera coordinada para favorecer al prefecto Alcides Gorgonio Díaz, quien había sido condenado a 13 años de prisión por el asalto, sentencia luego ratificada por Casación. Según se acreditó, el objetivo fue instalar una versión falsa de los hechos, introducir prueba apócrifa en el juicio oral y debilitar la causa original.

En ese esquema, el entonces fiscal de la UFI N°1 de Pilar, Carlos Washington Palacios, fue señalado como pieza clave. El magistrado consideró probado que desvió deliberadamente la investigación de su objeto legítimo para concentrarse en desacreditar las actuaciones policiales y fiscales que habían llevado a la condena de Díaz, en lugar de avanzar sobre las supuestas amenazas denunciadas.

A su vez, los abogados Esteban Mauricio Español y Tomás Ángel Pérez Bodria fueron condenados por haber asesorado al testigo César Emiliano Jaunarena para que brindara declaraciones falsas. El hombre sostuvo que durante los allanamientos se había secuestrado más dinero del consignado y que una persona desconocida había ingresado con un bolso al domicilio, afirmaciones que no pudieron ser corroboradas y que formaban parte de la maniobra.

La investigación permitió reconstruir la coordinación entre los implicados a partir de registros telefónicos, grabaciones y testimonios. Incluso, un comisario que participó de los procedimientos declaró que recibió pedidos para modificar su testimonio antes del juicio oral, lo que terminó de evidenciar la intención de alterar el proceso judicial.

Como resultado, Palacios fue condenado a seis años de prisión y 12 años de inhabilitación para ejercer cargos públicos. En tanto, los dos abogados recibieron penas de cinco años de cárcel y cinco de inhabilitación profesional, mientras que Jaunarena fue condenado a cuatro años de prisión. El ex fiscal ya había sido destituido en 2019 por el Jurado de Enjuiciamiento de la provincia de Buenos Aires por su actuación en este mismo caso.

El juez consideró especialmente la gravedad institucional de los hechos, al tratarse del uso del aparato judicial con fines ilícitos, la participación de varias personas y la utilización de un testigo en situación de vulnerabilidad para sostener la maniobra.

Tras conocerse la sentencia, Malena Galmarini se expresó en redes sociales y apuntó contra los responsables: “Intentaron ensuciar la verdad y terminaron condenados. La justicia tarda pero llega. 13 años de mentiras, operaciones, ventajas políticas y corrupción llegaron a su fin”.