La Ciudad avanza con las obras en Barraca Peña para convertir ese sitio arqueológico, el más importante de la zona sur, en un museo que mostrará cómo era la pujante actividad portuaria en La Boca en el siglo XIX.
La barraca más antigua del Riachuelo, que data de 1774, está en la avenida Pedro de Mendoza 3003, y lleva el nombre de su fundador, el comerciante gallego Francisco de la Peña Fernández. Los trabajos se realizan por etapas y está previsto que terminen en julio. A partir de entonces comenzará a recibir a todo aquel que quiera descubrir la memoria portuaria.
El conjunto comenzó a edificarse en 1863 y había también una estación de tren Barraca Peña (era un ramal del ferrocarril Belgrano Sur construido por Peña para su centro logístico), un puente levadizo que conecta el ferrocarril con la otra orilla del Riachuelo y un muelle cercano desde donde salían las mercaderías a Europa.
“Barraca Peña es uno de los inmuebles más antiguos que tiene Buenos Aires, con documentación de antes del Virreinato. Comenzamos queriendo recuperar un inmueble y vamos descubriendo capas y capas de historia de la ciudad de Buenos Aires en este objetivo que tenemos, que es proteger nuestro patrimonio, nuestra estructura y lo que nos da identidad”, explicó el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, junto a la ministra de Cultura, Gabriela Ricardes, y el subsecretario de Patrimonio y Desarrollo Cultural, Leonardo Bellante.
Las dos primeras etapas de las obras de restauración en la barraca ribereña están concluidas, con la consolidación estructural del almacén “El Triunfo” como principal objetivo. En las próximas semanas se avanzará con los trabajos para incorporar allí salas para exposiciones y reabrir en “La Lanera” la terraza mirador al Riachuelo. También se realizarán tareas de recuperación de elementos hallados en el barco y construirán un estacionamiento para micros turísticos y escolares.






























