Una pareja fue detenida este miércoles en un barrio cerrado ubicado sobre la Ruta 8, imputada por liderar una red de defraudación mediante la venta de vehículos de alta gama que nunca eran entregados. Los acusados, identificados como C. A. G. (42) y C. K. C. (44), eran los propietarios de una reconocida agencia sobre la colectora de la Panamericana, a la altura del kilómetro 39,5, la cual permanece clausurada y con sus vidrieras tapiadas.
La causa, encabezada por el fiscal Andrés Quintana a cargo de la UFI N°2 de Pilar, fue caratulada como “estafa y asociación ilícita”. Hasta el momento, el expediente suma alrededor de 20 denuncias de damnificados que entregaron sumas en efectivo, divisas estadounidenses o sus propios rodados como parte de pago, sin obtener jamás los vehículos prometidos.
El expediente judicial registra un antecedente clave en mayo pasado, cuando la Policía Bonaerense concretó el secuestro de 19 automóviles de lujo valuados en más de 1,2 millones de dólares, en un procedimiento ordenado por el Juzgado de Garantías N°6 de San Isidro. Además, el principal acusado ya contaba con un procesamiento dictado en 2025 por la Justicia Federal de Campana por desobediencia a funcionario público, con un embargo sobre sus bienes de 300 millones de pesos.
La investigación tuvo un origen insólito: comenzó tras una presentación de la Defensoría del Pueblo local y Autopistas del Sol por el uso irregular de terrenos de Vialidad Nacional para exhibir autos. Sin embargo, el acopio de reclamos de compradores estafados derivó en el trasfondo penal que hoy acorrala a los comerciantes. Tras los arrestos, la Justicia busca determinar si existen más víctimas y la eventual participación de otros involucrados en la maniobra.






























