Escándalo en San Isidro: investigan por qué un hombre fallecido figuraba como empleado municipal

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José Luis Caro murió en diciembre de 2024. Su familia asegura que nunca trabajó para el Municipio de San Isidro, pero al realizar un trámite ante ANSES descubrieron que aparecía registrado como trabajador activo. La Justicia deberá determinar si se trató de un error administrativo o si existieron irregularidades detrás de esa supuesta relación laboral.

Un llamativo caso que involucra a la Municipalidad de San Isidro comenzó a ser materia de actuaciones judiciales luego de que familiares de un hombre fallecido denunciaran que continuaba figurando como empleado activo de la comuna, pese a que aseguran que nunca había trabajado allí.

Se trata de José Luis Caro, quien murió el 8 de diciembre de 2024 luego de sufrir un accidente en la vía pública en San Miguel.

La situación salió a la luz cuando Yamila Benítez, pareja de Caro, inició gestiones vinculadas con un beneficio social. Según la denuncia, se encontró entonces con una situación inesperada: Caro aparecía registrado como trabajador formal y percibiendo haberes.

La mujer se presentó en una oficina de ANSES en Hurlingham y allí, siempre de acuerdo con lo denunciado, le informaron que la relación laboral registrada correspondía a la Municipalidad de San Isidro.

El organismo previsional habría entregado documentación vinculada con esa registración, material que posteriormente fue incorporado a las actuaciones judiciales.

La familia asegura que nunca trabajó para el Municipio

El dato que vuelve particularmente delicado el episodio surge del testimonio de Olga Rafaelli, madre de Caro, quien sostuvo que su hijo nunca fue empleado de San Isidro ni de ninguna otra administración pública.

Según explicó, Caro desarrollaba una actividad independiente vinculada con la provisión y comercialización de teléfonos celulares.

A partir de esa afirmación, la investigación deberá esclarecer cómo y cuándo fue registrado como trabajador municipal, si existió efectivamente un legajo a su nombre y durante cuánto tiempo permaneció vigente esa supuesta relación laboral.

Pero existe otro interrogante central: determinar si durante ese período se liquidaron efectivamente salarios u otros conceptos a nombre de Caro.

En caso de comprobarse que existieron pagos, será necesario establecer qué montos fueron abonados, a qué cuenta bancaria fueron transferidos y quién tuvo disponibilidad sobre ese dinero.

Una registración que habría continuado después de su muerte

La situación adquiere todavía mayor relevancia porque, según la presentación de la familia, Caro continuaba apareciendo como trabajador activo después de haber fallecido.

Ese dato habría tenido consecuencias concretas para su pareja al momento de gestionar prestaciones sociales, ya que la información registrada indicaba la existencia de ingresos provenientes de un empleo formal.

Por el momento, las circunstancias descriptas forman parte de una denuncia y deberán ser verificadas judicialmente. No está determinado todavía si la situación obedeció a un error administrativo, a una demora en la actualización de registros o a una eventual maniobra irregular.

La documentación obtenida ante ANSES será uno de los elementos relevantes para reconstruir qué ocurrió.

La investigación deberá responder ahora una serie de preguntas clave: quién habría dado de alta a José Luis Caro como empleado de la Municipalidad de San Isidro, qué documentación respaldó esa incorporación, si se generaron liquidaciones de haberes y, de haber existido pagos, quién recibió finalmente esos fondos.

El esclarecimiento de esos puntos permitirá determinar si se está frente a una anomalía administrativa o ante un episodio de mayor gravedad dentro de la estructura municipal.