San Isidro lleva más de un mes sin secretario de Seguridad: Ramón Lanús todavía no nombró al reemplazante de Berredo

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La Secretaría quedó sin titular tras la sorpresiva renuncia del general retirado Jorge Berredo, que duró apenas dos semanas en el cargo. Aunque en agosto desde la Comuna habían asegurado que el reemplazante sería anunciado “en los próximos días”, ante una consulta de Redacción Norte el Municipio confirmó  que no hubo una nueva designación. La situación se produce mientras la seguridad sigue en el centro de la discusión política del distrito.

La Secretaría de Seguridad de San Isidro continúa sin un titular designado a más de un mes de la renuncia de Jorge Berredo, el general retirado que había sido elegido por el intendente Ramón Lanús para conducir una de las áreas más sensibles de su administración y que dejó el puesto apenas 14 días después de asumir.

La novedad fue confirmada a Redacción Norte por fuentes del propio Municipio, luego de una consulta de este medio para determinar quién ocupaba actualmente el cargo: hasta el momento no fue nombrado un nuevo secretario de Seguridad.

El dato adquiere relevancia porque, tras la salida de Berredo, desde la administración municipal habían asegurado públicamente que su reemplazante sería anunciado “en los próximos días”. Aquella respuesta fue brindada a La Nación a mediados de agosto. Casi un mes después, la designación todavía no se produjo.

Un secretario que duró apenas dos semanas

Berredo había sido presentado oficialmente el 22 de julio como una incorporación de peso al gabinete de Lanús.

General retirado del Ejército y con más de 40 años de trayectoria en las Fuerzas Armadas, había sido comandante operacional y contaba con antecedentes en planificación estratégica, gestión de crisis y coordinación entre diferentes organismos.

Al anunciarlo, el Municipio sostuvo que su incorporación buscaba “seguir fortaleciendo” la política de seguridad y profundizar el trabajo preventivo. Para ese momento, la Comuna informaba que su dispositivo contaba con 130 patrullas, 39 motocicletas, 2.910 cámaras de videovigilancia y 200 lectoras de patentes.

Pero el funcionario permaneció solamente dos semanas en el cargo.

El 5 de agosto presentó la renuncia. La explicación oficial fue que se alejaba por “motivos estrictamente personales”. Nunca se informó públicamente otra causa y no existen elementos comprobados que permitan atribuir su salida a diferencias con la gestión.

El problema para la administración de Lanús es que la salida de Berredo devolvió a Seguridad a una situación que justamente su nombramiento parecía haber cerrado.

Seguridad ya había estado ocho meses sin un secretario exclusivo

La vacancia actual no constituye la primera durante la gestión de Ramón Lanús.

Desde diciembre de 2023 hasta octubre de 2025, la Secretaría estuvo encabezada por Enrique Rodríguez Varela, quien dejó el Municipio para regresar al Poder Judicial al finalizar su licencia.

A partir de allí, el área permaneció durante aproximadamente ocho meses bajo una conducción transitoria, con el secretario de Gobierno, José Sánchez Sorondo, y el subsecretario Fernando Ruiz. Recién en julio de este año Lanús resolvió designar a Berredo como nuevo secretario.

Su renuncia, apenas 14 días después, volvió a dejar vacante el puesto.

Es decir que, desde octubre de 2025, San Isidro tuvo un secretario de Seguridad específicamente designado durante apenas dos semanas, más allá de las estructuras y funcionarios que continuaron gestionando el área durante los períodos de transición.

El último acto importante de Seguridad mostró la vacancia

Incluso las comunicaciones oficiales posteriores a la salida de Berredo permiten observar cómo quedó estructurada públicamente el área.

El 28 de agosto, Lanús encabezó junto al ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, la inauguración de una base permanente de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI) para reforzar la prevención en La Cava, Santa Rita, Uruguay y San Cayetano.

En el comunicado oficial, el Municipio enumeró a las autoridades participantes: junto a Lanús y Alonso estuvieron José Sánchez Sorondo, identificado como secretario de Gobierno, y Fernando Ruiz, mencionado expresamente como subsecretario de Seguridad.

No hubo un secretario de Seguridad entre las autoridades municipales mencionadas.

Ahora, la confirmación obtenida por Redacción Norte despeja cualquier duda sobre esa omisión: no se trataba simplemente de un funcionario que no hubiera participado del acto. El Municipio no nombró todavía al reemplazante de Berredo.

La inseguridad volvió al centro de la discusión

La falta de una conducción política titular se produce, además, en momentos en que la situación de la seguridad volvió a generar cruces entre el oficialismo y sectores de la oposición.

La administración de Lanús sostiene que los indicadores muestran una mejora. Según datos difundidos por el propio Municipio, los robos se redujeron un 30% entre 2023 y 2025 y los hurtos un 25%. La Comuna también afirmó, sobre la base de estadísticas del Ministerio de Seguridad bonaerense correspondientes a enero-mayo de 2026, que los denominados delitos prevenibles disminuyeron un 41% respecto de 2023.

El propio Lanús había convertido a la seguridad en uno de los ejes centrales de su discurso de apertura de sesiones de este año. Allí afirmó que, aunque la responsabilidad primaria corresponde a la Provincia, el Municipio había decidido “hacerse cargo” y destacó bajas en robo automotor, robos en viviendas y delitos en la vía pública.

Desde la oposición presentan una lectura muy diferente.

El exintendente Gustavo Posse cuestionó públicamente en los últimos días la situación del distrito. “Está complicado”, afirmó, y lanzó una frase directamente relacionada con una de las zonas residenciales más importantes del partido: “Están robando mucho en Martínez”.

Posse también aseguró que una parte de las cámaras que componían el sistema de videovigilancia al finalizar su administración se encontraría actualmente fuera de servicio por falta de mantenimiento. Se trata, en este caso, de una acusación política del exintendente que no fue acreditada de manera independiente.

Las críticas no provienen solamente de Posse. Tras la renuncia de Berredo, los concejales opositores Walter Pérez y Federico Meca cuestionaron la política de seguridad municipal. Meca ya advertía el 13 de agosto sobre reclamos que recibía de vecinos por entraderas en Martínez y Villa Adelina.

Entraderas y robos que encendieron las alarmas durante el año

Más allá de la discusión estadística, San Isidro registró durante 2026 episodios de fuerte repercusión.

En febrero, Víctor Emilio Cocozza, de 70 años, fue asesinado durante un robo en su vivienda de San Isidro. La autopsia determinó que había sufrido una fuerte golpiza antes de morir y posteriormente fueron detenidos sospechosos por el crimen.

En mayo, una familia sufrió una violenta entradera en La Horqueta: tres delincuentes redujeron a un abogado de 63 años, familiares y una empleada doméstica, y escaparon con dinero, joyas, dispositivos electrónicos y un vehículo.

Ese mismo período dejó además una investigación contra una organización acusada de cometer entraderas en viviendas del distrito, que terminó con tres sospechosos detenidos.

Estos episodios por sí solos no permiten establecer una tendencia estadística —y los números difundidos por el Municipio indican una disminución global de distintas modalidades delictivas—, pero ayudan a explicar por qué la seguridad continúa siendo uno de los asuntos de mayor sensibilidad política y social en San Isidro.

En un distrito donde oficialismo y oposición mantienen diagnósticos completamente enfrentados sobre la evolución del delito, la pregunta pasa ahora por cuánto tiempo más continuará ese esquema transitorio y cuándo Lanús decidirá finalmente quién será el responsable político de conducir la Seguridad de San Isidro.