La justicia de familia termina siendo funcional a la ilegalidad

Asi lo manifestó el Dr. Diego Dieguez Ontiveros al referirse a algunos de los temas que maneja desde el fuero penal y que tienen incidencias civiles en el fuero de familia del Departamento Judicial de San Martín.

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“Vivimos en una época donde los justiciables no se callan más. En especial algunos padres que ven en el sistema de familia un proceder dilatorio y sin respeto alguno de los tiempos procesales. Los tiempos de los expedientes, en definitiva, terminan conspirando negativamente con las realidades de las partes generando aún más violencia y desidia”.

Pablo Medina Giorgis es un ejemplo de lo anteriormente manifestado. Es un padre que no puede tener un debido contacto con su hijo por el proceder mendaz y dilatorio de la madre del único hijo en común. Insta activamente el sistema judicial desde los fueros de familia y penal en procura de obtener una razonable y debida relación con el ninio. Entrevistado por este medio nos dejó algunos conceptos para que los responsables de la justicia bonaerense tomen cartas sobre el asunto:

“Hace casi cinco años que no puedo obtener un régimen de contacto debido con mi hijo. La Jueza Cascallares nunca me ha querido recibir dilatando y pretendiendo sacarse de encima su verdadera responsabilidad que es velar por el interés legítimo de quien reclama algo justo. Máximo cuando como en mi caso hay una criatura que es víctima de las mentiras de la madre quien dispone del menor como una cosa ante la mirada parsimoniosa de los funcionarios judiciales del fuero de familia” y agregó que “a diferencia de otros padres que no pueden o se cansan de este manoseo he denunciado todas y cada una de estas irregularidades antes los organismos de control jurisdiccional, he denunciado penalmente a la madre y ante la Corte a la Jueza como así también a psicólogos y profesionales de la salud que no protegen a mi hijo discapacitado de esta nefasta realidad”.

“Mi ex pareja está imputada desde el anio 2016 por la UFI 6 de San Martín bajo el delito de obstaculización del vínculo y pido permanentemente que se eleve la causa a juicio oral para poner un verdadero límite que se que va a ayudar a otros padres en mi misma situación”.

“Temo y denuncio porque se que la salud de mi hijo se deteriora por no poder estar conmigo también”.

Lo descripto por Medina Giorgis no es novedad en el medio judicial. Existen cada vez más colectivos de víctimas de estos manejos judiciales donde las personas son rehenes de los particulares tiempos que se toman para resolver en tribunales asuntos de severa importancia. Según los dichos de los perjudicados del sistema este proceder afecta la vida de todos los involucrados.

Por último, Dieguez agregó: “El fuero de familia y las temáticas que abarca también impactan en el fuero penal y viceversa. Las asignaturas pendientes hacia las víctimas son similares en cuanto al destrato. La praxis cotidiana nos indica que en muchos casos la despersonalización y el olvido son monedas corrientes. Siempre del otro lado del mostrador hay una excusa para amparar la deshumanización de un sistema que ya es un fracaso”