La mujer tiene 61 años y en la casa guardaba fotos de personas buscadas junto a imágenes de santos. Su hijo también fue apresado en Balvanera. Llamaban por teléfono para ofrecer supuestos datos sobre el paradero.
Una mujer de 61 años y su hijo fueron detenidos en el barrio de Balvanera, acusados de extorsionar con datos falsos a la familia de Erica Soriano, la joven embarazada que desapareció hace 28 días.
Durante el traslado, la detenida dijo ser “vidente” y los efectivos de la Policía Federal a cargo del arresto encontraron en la casa de la mujer fotografías de personas desaparecidas e imágenes de santos, por lo que la justicia ordenó que se le practiquen de inmediato pericias psiquiátricas.
La mujer de 61 años y su hijo –cuya edad no trascendió– fueron apresados cerca de las 5 de la madrugada del sábado, en una vivienda de la calle Hipólito Yrigoyen al 2600.
Luciano Soriano, hermano de la joven desaparecida, explicó que los llamados “arrancaron el jueves, alrededor de las 18, cuando se comunicó por teléfono una persona diciendo que tenía información sobre Erica”.
El joven detalló que “nos brindó datos precisos que pudo haber levantado de los programas periodísticos, y pidió que nos comunicáramos a las 20:30 a un teléfono celular que nos dio para hablar con Erica, porque a esa hora le daba de comer”.
Consultado sobre si esta persona hizo referencia en algún momento al novio de Erica, el hermano aclaró que “a Daniel no lo nombró nunca”, pero resaltó que “se refirió a un pelado, a quien la situación se le escapó de las manos y ya no quería participar más”.
Luego, precisó que “hubo más llamados en el transcurso de esa noche y hasta las 4 de la madrugada del viernes”.
Al ser interrogado sobre si la persona que lo llamó le exigió dinero a cambio de la liberación de su hermana, contestó: “Sí, en algunas de las llamadas, me pidió plata.” Por último, confió que las llamadas eran efectuadas por la mujer de 61 años, quien “impostaba la voz”.
Por su parte, el abogado de la familia de Erica, Ariel Ursino, aseguró que “no fue fácil encontrarlos (a la mujer y su hijo) porque llamaban de cinco teléfonos celulares diferentes y con chips distintos.”
También reveló que “la Fiscalía ordenó que les hagan a los dos detenidos una pericia médica psiquiátrica porque se sospecha que al menos la madre, quien se hacía llamar Carlos, no está en sus cabales”.
El abogado también contó que “el hijo (de la mujer) expresó que su madre no está cuerda y le echa toda la culpa a ella” y que en la casa “tenían fotografías de gente desaparecida y una especie de altarcito con un montón de santos”.
Según una fuente del caso, la mujer alegó que “lo hizo por querer ayudar” y “que no tuvo intención de sacar dinero, sino brindar esperanza a la familia”. Además agregó que los detenidos tienen “antecedentes de hacer falsas denuncias sobre robos en su vivienda”.
Con respecto a las novedades sobre la investigación del paradero de su hermana, Luciano afirmó que “el 80% de las circunstancias de la causa apuntan contra mi cuñado”.
Lagostena fue la última persona que vio a Erica en el mediodía del sábado 21 de agosto, antes de abandonar la casa que comparten en Lanús para dirigirse a Villa Adelina, donde la esperaba su madre para almorzar. Según el propio relato del hombre ante la justicia, esa mañana había discutido con su novia, tras lo cual ella tomó algunas monedas y salió. Vestía un sweater gris, calzas y botas negras.
El joven también se mostró conforme con la decisión de la justicia de negar el pedido de Lagostena, para ser particular damnificado en la investigación. De esa manera, el principal sospechoso para la familia Soriano no podrá participar en las declaraciones de otros testigos ni asistir a cotejos de pruebas.
“Me molesta que (Lagostena) apele a esa estrategia, en vez de estar buscando a mi hermana”, concluyó el joven.
En ese sentido, Ursino opinó que “eso nos ayuda mucho porque no va a poder tener control de la prueba ni presenciar allanamientos, con lo cual no va a poder influenciar a los testigos”.
Quien también se sumó a las críticas sobre la actuación de Lagostena en la causa fue Verónica Soriano, hermana de la mujer buscada.
“Dijo que había ido a investigar dos prostíbulos en Misiones, pero eso no lo declaró en la causa. Es como si nos estuviera cargando.” “¿Tanto puede tardar en ir y venir de Misiones? Diez días se ausentó”, concluyó la mujer.
En su único contacto con la prensa, hace tres semanas, el novio de Erica sostuvo que no puede “creer las cosas que dicen de mí”, y pidió que los medios de comunicación difundan las marchas y las fotos de su pareja, “hasta que termine este calvario”.
Fuente: tiempo.elargentino.com