Evacuados por la sudestada y anuncio de fuertes tormentas

La sudestada de Santa Rosa desbordó varios sectores de la costa del Río de la Plata y provocó anegamientos en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y de las zonas norte y sur del Conurbano bonaerense. En la Capital Federal, el agua inundó el cruce de Avenida del Libertador y Dorrego, a metros del selecto barrio de Las Cañitas, pero también anegó gran parte de la Villa Rodrigo Bueno en la Costanera Sur. Al cierre de esta edición, más de 120 familias de ese barrio se autoevacuaron y esperaban bajo la lluvia la llegada asistencial del gobierno nacional, porque “la cartera de Desarrollo Social porteña no atendió los llamados de los vecinos”, según explicaron a Tiempo Argentino.

En la provincia de Buenos Aires se registraron fuertes ráfagas de viento que provocaron inundaciones en las zonas ribereñas de Quilmes y Berisso. En la localidad cervecera, la municipalidad quilmeña evacuó a 50 personas, mientras que más al sur, efectivos de Defensa Civil de Berisso sacaron a los habitantes de la Isla Paulino, “hasta que mejoren las condiciones climáticas”.
Anoche se esperaba el peor momento de la sudestada, aunque el alerta por vientos intensos rige desde el martes, y ayer se extendió al litoral argentino por las fuertes tormentas. Según el Servicio Meteorológico Nacional, se trata de “un frente frío” que provocó “la rotación del viento al sector sur” e “incrementó la intensidad del viento, alcanzando velocidades de entre 40 y 50 kilómetros por hora, con ráfagas superiores”.

Desde el Centro de Prevención de Crecidas del Servicio de Hidrografía Naval, informaron que entre la noche de ayer y las primeras horas de hoy, el Río de la Plata superará por 2,70 centímetros los valores de la tabla de marea. Al cierre de esta edición, el pronóstico indicaba que la altura de las aguas superaría los cuatro metros en los partidos de San Fernando y Tigre; 3,60 en La Plata y 3,70 desde Quilmes hasta la Ciudad de Buenos Aires.

El pronóstico oficial también anticipó tormentas para el este del Chaco, Corrientes, el norte de Santa Fe y el centro y norte de Entre Ríos. Para mañana se espera cielo nublado y lluvias intermitentes durante toda la semana. La temperatura comenzará a subir recién el sábado, cuando aparezcan los primeros rayos de sol. Para entonces, las autoridades de toda el área metropolitana esperan no tener evacuados, aunque nadie descarta que la cifra crezca en las próximas horas. 

 

Fuente: tiempo.elargentino.com