|
||
Ante Cristina, el obispo de Luján llamó a "fortalecer el consenso más allá de partidismos e intereses personales" |
||
En contra de lo previsto, el tedeum del que Cristina Kirchner participó en la Basílica de Luján, estuvo cargado de reclamos y advertencias a la dirigencia política. El arzobispo Agustín Radrizzani pronunció una homilía con duras definiciones. Pidió "fortalecer el consenso", "superar partidismos e intereses personales" y "buscar soluciones superadoras". También abogó por una "mayor independencia" de los poderes del Estado y por una mejor distrivución de la riqueza. Tras anunciar que dividiría el mensaje en "cuatro ejes" (memoria, identidad, reconciliación y desafíos), el arzobispo ahondó en cada uno de los temas. "Estamos en un momento crucial. Tenemos que defender a cualquier costo el bien común y la unidad nacional pidiéndole perdón al Padre por tantos egoísmos que nos llevaron a luchas fraticidas desde el nacimiento de la Nación", aseguró Radrizzani cuando hablaba de "reconciliación". Enseguida, tal como más temprano lo había hecho en la Catedral el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, aclaró que la Iglesia está incluida en esa tarea. "No nos excluimos como de estas miserias", afirmó. Fue entonces cuando reclamó "una justicia más efectiva", una "mejor y más equitativa distribución de la riqueza" y "más independencia entre los poderes republicanos". A la Presidenta, que siguió el sermón flanqueada por Néstor Kirchner, se la notó por momentos incómoda con lo que escuchaba. Cristina Kirchner llegó a la basílica acompañada por su marido y ex presidente, Néstor Kirchner, y por los ministros de su gabinete. También la acompañaron el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, y su mujer Karina Rabolini. Frente al santuario se manifestaron desde temprano centenares de militantes kirchneristas. Con presidentes de la región. Por la tarde, rodeada de presidentes latinoamericanos y con la disputa con Macri de fondo, la Presidenta ofrecerá un mensaje por cadena nacional en el que anticipará los lineamientos generales de los próximos años de su gestión. Después de la pelea con el jefe de gobierno porteño, que derivó en la ausencia anoche de Cristina Kirchner y todo su gobierno en el acto de reinauguración del Teatro Colón, la Presidenta encabezará los principales festejos esta tarde, en los que estará acompañada por siete presidentes de la región y los ex mandatarios de Honduras, Manuel Zelaya, y de Panamá, Martín Torrijos. La Casa Rosada omitió extender las invitaciones a los ex jefes de Estado argentinos Carlos Menem, Fernando de la Rúa, Adolfo Rodríguez Saá y Eduardo Duhalde, y también excluyó al vicepresidente Julio Cobos. Sí, estarán presentes Hugo Chávez (Venezuela), José Mujica (Uruguay), Sebastián Piñera (Chile), Luiz Inacio Lula da Silva (Brasil), Rafael Correa (Ecuador), Fernando Lugo (Paraguay) y Evo Morales (Bolivia). Estaban invitados Alan García (Perú) y Alvaro Uribe (Colombia), pero desistieron de participar, además de la ex presidenta de Chile, Michelle Bachelet, que había sido convocada pero se excusó en las últimas horas. Fuente: La Nación
|
||