El tradicional Te Deum, el oficial, se muda de la Catedral Porteña a Luján. Sin embargo, toda la oposición planea acudir al “Te Deum” paralelo, que se oficiará en Buenos Aires. Mientras tanto, la cena del Bicentenario que organizan los Kirchner excluye al vicepresidente y a ex Primeros mandatarios argentinos
En marzo, Cristina Fernández inauguró obras en la Basílica de Luján Informó entonces que el Te Deum del Bicentenario se iba a realizar en tierra lujanense, debido a que, explicó, la Virgen es la Patrona de la Argentina.
Se entendió entonces que los Kirchner buscaban en Lujan un escenario “no hostil”, a diferencia del que venían soportando desde la asunción de Néstor, allá por 2003, en cada acto patrio. Y la jugada estaba llamada a evitar el encuentro cara a cara con Bergoglio en una situación de asimetría comunicacional.
La oposición recogió el guante y adelantó que, no obstante la decisión de los Kirchner, acudiría al acto que se oficiará de todas maneras en la Capital del país. Macri, Carrió y Michetti son números puestos para el Te Deum “paralelo”.
La frutilla del postre es la planificación del acto nocturno. Es que para la noche del 25, el Gobierno prepara una reunión bajo la consigna “200 años, 200 invitados”. No integran la nómina de invitados ni el vicepresidente, Julio Cobos, ni ninguno de quienes antecedieron a los Kirchner en la Primera Magistratura: nada de Duhalde, De la Rúa ni Menem.
El ministro Florencio Randazzo salió en las últimas horas a calmar las aguas en torno a ambas decisiones. “No está politizado el Bicentenario”, señaló.
Fuente: La tecla.info