Sanz no irá a la interna radical

Ernesto Sanz enfrentó el enjambre de micrófonos y de cámaras de televisión con la sola compañía de un ayudamemoria con frases manuscritas que no debía olvidar. Al final no necesitó utilizarlo; con sólo dos ideas fuerza fundamentó todo su mensaje: ratificó que competirá por la candidatura presidencial de la UCR pero que no lo hará en la interna partidaria prevista para el 30 de abril, sino en las elecciones primarias obligatorias del 14 de agosto.

"Después de haber recorrido el país durante tres meses no advertí en la ciudadanía un grado suficiente de compromiso y de participación masiva para votar (en la interna radical) el 30 de abril. Yo apuesto a lograr esa participación masiva en estos meses que quedan hasta agosto", explicó Sanz.

Con este anuncio, el senador mendocino desactivó la elección interna que él mismo, junto con Alfonsín, había fijado para el mes próximo. Decidió competir directamente en las elecciones primarias, simultáneas y obligatorias que la ley fijó para agosto. De esta manera, Sanz espera contar con el apoyo del votante independiente, que obligatoriamente deberá concurrir a las urnas. Con ese voto, el mendocino espera marcar diferencia de Alfonsín y Julio Cobos, si finalmente se presenta como precandidato.

Indignación alfonsinista

El alfonsinismo reaccionó indignado. El presidente de la UCR, Angel Rozas -que apoya a Alfonsín-, anticipó que, ante la deserción de Sanz, pasado mañana la junta electoral proclamará al bonaerense candidato oficial del partido.

"Sanz ha faltado a su palabra y afectó el interés colectivo de todo el radicalismo", bramó Rozas. Alfonsín optó por el silencio para no agitar más las aguas. De todas maneras, hoy dará una conferencia de prensa en la que, se presume, instará a su partido a continuar militando para competir, de la mejor manera, en las elecciones presidenciales de octubre.

En rigor, la decisión de Sanz de posponer la disputa interna no resultó una sorpresa para nadie. El rumor comenzó a correr desde el fin de semana pasado, aunque sólo ayer el mendocino decidió formalizar el anuncio. Lo hizo tras convocar, en un hotel cercano al Congreso, a toda la dirigencia nacional que apoya su candidatura. Allí, estos referentes le reclamaron a Sanz posponer la disputa interna, ya que difícilmente podrían revertir en apenas un mes la probable victoria de Alfonsín.

El diputado bonaerense cuenta con el apoyo de buena parte de la estructura del partido; por esa razón, el alfonsinismo imaginaba un holgado triunfo el 30 de abril. Pero Sanz decidió desbaratar sus planes al postergar la contienda para el 14 de agosto. Consciente de que no cuenta con el apoyo del "aparato radical", el senador mendocino debe recurrir al voto del elector independiente y, para ello, necesita más tiempo de campaña para instalar su candidatura.

"Ahora la estrategia de campaña cambiará sustancialmente; antes estaba enfocada en tratar de atraer aquel sector del aparato partidario que no sigue a Alfonsín, pero ahora nos abocaremos a seducir al votante independiente; con ese voto, podemos ganarle a Alfonsín", insisten en el entorno de Sanz.

Más allá del enojo de Rozas, en el sector de Alfonsín intentaban poner ayer paños fríos. "La estrategia de alianzas del partido continuará su curso; si bien hubiera sido deseable que la UCR definiera cuanto antes sus candidatos, no veo que la postergación de las internas entorpezca la política de acuerdos con el socialismo y con Gen", confió el alfonsinista Miguel Bazze, presidente del comité provincia de la UCR.

Sanz confirmó que acompañará la política de alianzas que teja el partido. Aunque algunos de sus referentes, como Oscar Aguad, candidato a gobernador de Córdoba, prefieren ir más allá. "Me parece acertada la decisión de Sanz de postergar la interna; su decisión ayuda a fortalecer un espacio más amplio, que lidere la UCR, para superar los graves problemas que hoy padece el país. Sólo podremos lograrlo por medio de un gran acuerdo nacional", sostuvo.

Fuente: Lanacion.com.ar