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El kirchnerismo sacó de la clandestinidad a su clase media |
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Autoconvocados por el facebook del programa 6,7,8, cerca de diez mil “ciudadanos” se reunieron en la Plaza de Mayo para reivindicar al gobierno nacional. Los medios nacionales ignoraron la noticia. “No milito en ningún partido político, pero vengo a defender a Cristina porque me gusta este modelo y sé lo que me conviene”, decía una señora de 60 años de la Capital Federal, con un aspecto muy lejano a lo que los medios han estereotipado al militante kirchnerista. Es decir, pobres que apoyan al gobierno por alguna prebenda y que por su condición de pobreza no están capacitados para “entender nada”. “Adonde están, que no se ven, las cacerolas de Callao y Santa Fe”, coreaba eufórica “la gente” que desbordaba una alegría difícil de comprender. Cómo la de un chico que comete una travesura, invadidos de un fervor cuasi adolescente por animarse a realizar determinada acción que se contrapone con el discurso hegemónico dominante. El bajo porcentaje de votos que consiguió el kirchnerismo en todos los centros urbanos del país, son un claro reflejo que las capas medias le han dado la espalda al gobierno. Los motivos implican un debate que superan largamente las pretensiones de está humilde crónica. Faltaron las columnas organizadas de los partidos políticos, los sindicatos y las organizaciones sociales. Pero aparecieron carteles hechos a mano con consignas como “si querés la verdad seguí la ruta 6, 7 y 8”. La presencia de dirigentes políticos fue mínima. Pero se pudo observar a la líder social jujeña, Milagro Sala, y a nivel local a la concejal mandato cumplido de Vicente López, Alicia Lici Soria. También había un grupo de mujeres con remeras blancas con el rostro de la presidenta Cristina dibujado en el frente, al estilo de la mítica imagen del Che Guevara. Fue una noche rara, muy emotiva para los presentes, y que abre una nueva página en la historia de la comunicación en nuestro país. La convocatoria fue realizada a través del facebook de un programa de televisión que se emite tres o cuatro veces por semana en la televisión pública. Su rating promedio es de dos puntos diarios, elevado para Canal 7 pero muy bajo en comparación a los otros programas que emiten los canales de aire. Sin embargo, muchísima gente a través de internet y del boca a boca concurrió a una cita por la necesidad de expresar un sentimiento o pensamiento, que los grandes monopolios de la comunicación niegan y esconden de una manera burda. Como dijo Galileo Galilei cuando fue obligado por la tortura -que lo había sometido la Iglesia católica- a desdecirse de su teoría científica de que la tierra no era el centro del universo: “Pour se move (pero se mueve)”, esbozó en su última frase para dejar en claro que la realidad supera cualquier pretensión de cierto poder que quiera amoldar a la realidad un traje cortado a su medida y, especialmente, a sus intereses. Fuente: RedaccionNorte.com.ar
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