Alfonsín ganó la contienda del partido y camina despacio a su candidatura. ¿Cuál es la estructura que desde el domingo ostenta el diputado nacional? Los municipios con los que hará fuerza a las líneas históricas del radicalismo y la intención de enfrentar a Kirchner.
A mitad de 1983, Raúl Alfonsín le ganó la interna radical a quien fue luego presidente, Fernando De La Rúa. Y desde aquel año, Argentina transita el período más largo de la historia de la democracia. Después de 27 años, una fotografía de esa época se repite: el hijo de Raúl, el actual diputado nacional Ricardo Alfonsín, logró vencer a la línea histórica del radicalismo, representada por Federico Storani y Leopoldo Moreau, y apoyada, nada más ni nada menos, que por el vicepresidente de la Nación, Julio Cobos.
Con el triunfo del domingo 6 de junio, Ricardito, como le dicen sus íntimos, consiguió apoderarse de una estructura partidaria, que le servirá de base para su candidatura presidencial de cara a las elecciones del año próximo, aunque la Unión Cívica Radical intenta aclarar que no es momento para hablar de postulaciones.
Sin desconocer esto, el titular del Comité Provincia saliente, Daniel Salvador, explicó que “ganar la elección en la Provincia, sin ser hipócrita ni ingenuo, tiene una implicancia importante para cuando sea el momento de hablar de candidaturas”.
La victoria del sector adelanta que hará pesar su resultado partidario y comandará más de cien municipios, entre ellos, los del Conurbano, situación que no desconocen en el sector cobista, y tampoco el resto de los líderes del radicalismo. Aunque previo a la elección circuló el rumor en los sectores del no alfosinismo de la presunta “ayuda” del kirchnerismo para que Ricardito tuviera la fiscalización necesaria con el objetivo de no ser víctima de irregularidades en los comicios partidarios internos. Claro está que esto fue descartado de plano, aunque es públicamente conocida la relación institucional de Ricardo Alfonsín con el Gobierno nacional, y con algunos intendentes, como Francisco Barba Gutiérrez, de Quilmes.
Pero el diputado nacional ahora tiene en mente un nuevo desafío: convertirse en el candidato de la Unión Cívica Radical para las elecciones presidenciales, y llegar a un balotaje con Néstor Kirchner, el candidato más fuerte del justicialismo.
Los escépticos del partido se ríen de este posible escenario electoral, aunque hay varios que lo ven como una seria probabilidad. Hasta los consultores hablan de un piso de 30 puntos si el legislador logra construir un espacio progresista, que incluya los diferentes sectores de la Unión Cívica Radical y el Partido Socialista. “Una fórmula Ricardito Alfonsín-Hermes Binner puede sacar alrededor de 30 puntos. Esto obliga a replantear la estrategia del kirchnerismo”, aseguró el analista político Hugo Haime.
Y, por si quedaban dudas, el consultor político cercano al oficialismo Artemio López indicó en este sentido: “Alfonsín resulta la figura opositora con mayor grado de comprensión del comportamiento de los sectores populares, lejos de la visión rígida de Julio Cobos y el aún precandidato Ernesto Sanz”.
Ricardo Alfonsín no desconoce que su apellido y su triunfo son la antesala para aspirar a la carrera presidencial de cara a las elecciones del año próximo. Tampoco que Cobos viene en caída por la dicotomía que presenta su figura: es Gobierno, pero opositor a la estructura que integra.
Además, en tan sólo un año (luego de la muerte de su padre volvió a tomar protagonismo dentro del Partido) consiguió ser uno de los dirigentes, tanto a nivel nacional como provincial, con mayor imagen positiva dentro del sector opositor no peronista. Todas las encuestas indican un repunte en la imagen de Ricardo Alfonsín y lo posicionan como uno de los dirigentes políticos argentinos con mejor imagen.
Sin duda, la emergencia de Ricardo Alfonsín en la consideración pública los convirtió en el referente de la segunda fuerza nacional (aunque deberán dirimir puertas adentro del Partido si será el candidato y qué lugar tendrá Julio Cobos) que enfrentará a Néstor Carlos Kirchner.
Fuente: La tecla.info