Sin decir demasiado, como en una partida de ajedrez, el Gobernador se mueve de cara a las próximas elecciones. Una de las premisas es recorrer los distritos, especialmente donde el oficialismo perdió en 2009.
Con el ojo aún puesto en el resultado de las elecciones legislativas de junio 2009, el oficialismo de la provincia de Buenos Aires de un tiempo a esta parte piensa seriamente en octubre de 2011. El gobernador Daniel Scioli y su equipo de ministros aseguran hasta el cansancio no estar en campaña, aunque, de alguna manera, se mueven fuerte en busca de los votos perdidos. Mostrar, gestionar, recorrer, visitar. Esas son algunas de las premisas de la administración bonaerense que, en cierto modo, se convierten en una forma de hacer campaña.
No de gusto el ex motonauta suma por semana kilómetros y kilómetros adentro del helicóptero oficial. Su presencia en los distritos en los que el electorado no acompañó a las nóminas oficialistas y en los municipios donde gobiernan intendentes de otro palo también es una forma de llevar adelante la campaña electoral. Por supuesto, sin tampoco dejar de lado a los jefes comunales que hicieron bien la tarea y derrotaron a los representantes de Unión-PRO y el ACyS, como es el caso de Ensenada, junto a Vicente López y Mar del Plata, el municipio en el que más ha estado Scioli en lo que va del año.
“Esto es muy sencillo: la presencia del Gobernador en la ciudad hace que la gente se dé cuenta de que nosotros nos movemos; que cuando viajamos a La Plata o Buenos Aires lo hacemos en busca de beneficios para los habitantes de nuestra comuna, de subsidios y dinero fresco. Y eso, si Dios quiere, después se va a traducir en votos”, dice a La Tecla un intendente justicialista de la Cuarta sección electoral; según él, “con el apoyo de Scioli y el Gobierno nacional revertiremos la derrota de junio de 2009, que se dio casi exclusivamente por el conflicto con el campo”.
Entre las visitas que oficiaron las veces de “empujoncito para la levantada” se destacan, sobre todo, las realizadas a los distritos de la -no en todos los casos- ganadora Tercera sección electoral. Desde el 1º de enero hasta la fecha, el mandatario provincial visitó en cinco oportunidades el distrito de Lanús, donde en las elecciones pasadas la lista encabezada por el intendente, Darío Díaz Pérez, cayó a manos de Unión-PRO.
Scioli también pasó tres veces por el municipio de Lomas de Zamora, reducto en el que, si bien el oficialismo resultó victorioso, los números no fueron suficientes y la situación desembocó en la renuncia del por entonces intendente Jorge Rossi y la consecuente asunción del joven Martín Insaurralde.
El Gobernador además se apersonó en distritos del interior. Tales son los casos de la populosa Olavarría (José Eseverri), lugar en el que el mandatario, por diversos motivos, estuvo dos veces en lo que va del año; Las Flores (Alberto Gelené), La Costa (Juan Pablo De Jesús), San Miguel (Joaquín de la Torre) y Baradero (Aldo Carossi). También llegó hasta los partidos de Alberti (Leonel Zacca), Lobería (Hugo Rodríguez) y Adolfo Alsina (Alberto Gutt).
Lo propio seguramente hará más adelante el mandamás bonaerense con Roque Pérez (Hugo Oreja), Tapalqué (Gustavo Cocconi), General Alvear (Gustavo Marcos), Laprida (Alfredo Fisher), Rauch (Jorge Ugarte) y General Madariaga (Cristian Popovic). También con Balcarce (José Echeverría), Trenque Lauquen (Jorge Barracchia), General Rodríguez (Juan Pablo Anghileri), Mercedes (Carlos Selva), Salto (Oscar Brasca) y San Andrés de Giles (Luis Ghione). Todos son lugares en los que las oficialistas nóminas del Frente Justicialista para la Victoria sucumbieron ante Unión-PRO, el ACyS o el vecinalismo, y que posiblemente entren en agenda después de concluido el mundial de fútbol, ya que, según confirmaron desde Gobernación a La Tecla, Scioli y sus ministros duplicarán las recorridas por los distritos.
“Es necesario mostrarnos fuertes en toda la Provincia, sacar la Gobernación tanto al interior como a lo más profundo del Conurbano”, añadieron allegados al mandatario provincial. A la vez que aclararon que nada tiene que ver esto con el proselitismo político. “El oficialismo no está en campaña, está en gestión”, destacó hace no demasiado tiempo el propio Gobernador, ante el embate de un grupo de dirigentes del peronismo disidente, aunque cuando se lo consultó respecto de las encuestas de cara a 2011 admitió que “hay un crecimiento constante, ya sea de lo que es el trabajo del Gobierno nacional y nuestro trabajo en la Provincia”, dejando en claro, en cierta forma, que la labor diaria, la entrega de subsidios y el hecho de apuntalar constantemente a los intendentes que recibieron la espalda por parte del electorado, rendirá sus frutos en la venidera contienda electoral.
Algo similar sucede con los distritos que desde 2007 son comandados por alcaldes de extracción radical, aunque en este caso, a pesar de las pertinentes entregas de subsidios e inauguraciones de obras, el propósito de las visitas sería también fortalecer a los dirigentes kirchneristas que en las elecciones de 2011 irán en busca del sillón más importante del palacio comunal. Hace solamente un par de semanas el gobernador Scioli fue claro y contundente al señalar al radicalismo como la fuerza mejor posicionada de cara a lo que viene.
“La oposición del kirchnerismo va a ser el radicalismo; percibo un radicalismo con importante presencia territorial en municipios, gobernaciones, cuerpos legislativos”, dijo, palabras más, palabras menos, el mandamás provincial tras la victoria de Ricardo Alfonsín en la interna partidaria, por lo que también Tandil, Chascomús y otros importantes distritos gobernados por la UCR comenzarían a ser visitados una vez que concluya la actividad en Sudáfrica.
Fuente: La tecla.info