"Soy humanista y socialista"

A los 22 años, Emilia Attias tiene una carrera ascendente como actriz y un presente continuo de modelo que le sirve, según sus palabras, “para bancarse los proyectos personales”. A pocos meses de terminar “Casi Ángeles”, la joven de la sonrisa perfecta acaba de firmar contrato con canal 13 para conducir su propio programa teen. “Me gustaría dedicarme al cine. Me llegaron varios guiones y estoy evaluando. La tele sirve para mostrar algo más prefabricado, pero desde la pantalla grande se pueden lograr cosas mucho más comprometidas”, comenta desde Villa Carlos Paz, donde acompaña a su marido –el Turco Naim– y a su hermana Agustina, quienes son parte del elenco de Livin´ la viuda loca, la obra protagonizada por Florencia de la V. 

El film Matar a Videla –que se estrenó hace tres semanas, aunque fue realizado hace cuatro años– se convirtió en su primera aventura cinematográfica. Y Emilia no pasó desapercibida. En la película, la actriz interpreta a Lucía, una chica avasallante que está de novia con Julián, un muchacho que, antes de suicidarse, decide dejar como legado el asesinato del ex dictador Jorge Rafael Videla. Un relato controvertido que, según Emilia, le sirve para dejar en claro algunos conceptos básicos que la definen: “Cuando me hablan de militares escupo al piso”.

–¿El hecho de que sea hija de un militar, le planteó un dilema moral a la hora de encarar en film?

–No, porque tengo en claro lo que pienso. Mi papá es militar, pero eso no tiene nada que ver conmigo. Estoy casada y hace un tiempo largo que me emancipé. Siempre pensé lo que quise y nunca me tuvieron que decir qué es lo que tenía que sentir o lo que tenía que creer.

–¿Qué le provoca haber participado de un film con semejante contenido?

–Me impactó, me pareció algo súper trasgresor. Sin embargo, a mí no me tocó llevar adelante la disyuntiva del protagonista. Me motivó mucho participar del relato ya que tenía un mensaje claro, que era mostrar algo de la crueldad con la que se hicieron algunas cosas durante el proceso.

–En un reportaje reciente usted afirmó que, durante la dictadura, hubo una guerra civil.

–Para nada, lo que hubo fue un genocidio. ¿Cómo voy a participar de una película de esta naturaleza y pensar algo así? Lo que pasó en los ´70 fue algo injustificable, una represión terrible. Un exterminio. Tengo montones de palabras para definir lo que fue. Se robaron hijos de gente desaparecida, dejaron a abuelas sin sus nietos. Todo en un marco en el que los derechos humanos fueron dejados de lado por completo.

–¿Le hubiese gustado interpretar el papel principal de la historia?

–Sí, pero lo hubiese hecho desde un lugar más comprometido, con una carga personal fuerte. Si hubiese tenido la oportunidad de realizar ese rol me hubiese sentido a gusto con la disyuntiva del protagonista.

–¿Se refiere al dilema de matar a Videla?

–Hablando desde la parte interpretativa, sí.

–¿No cree que este tipo de comentarios le pueden cerrar algunas ofertas laborales?

–No es algo a lo que le tenga miedo o que me preocupe. Todos los que formamos parte de la película estábamos de acuerdo con el guión. Soy socialista y humanista, pero sobre todo democrática. Tengo 22 años, y tengo claro que mis ideales están más cerca de la izquierda, de la idea de ayudar a quien lo necesite.

–El estreno de la película se dio en un momento en el que hay muchos jóvenes fanatizados con usted. ¿Le interesa despertar conciencia entre los chicos?

–Claro, es una buena oportunidad para que, a los chicos, se les explique la historia de la manera en la que sucedió. Soy una mujer comprometida y me parece que hay que dejar en claro algunas posturas. Hay que entender que lo que sucedió en el país fue muy importante como para dejarlo pasar.

–¿Cómo conviven dentro suyo la mujer que despierta fantasías en muchos hombres y la chica que apasiona a los preadolescentes?

–No me lo planteo de esa manera. Es verdad que sigo haciendo algunas fotos en plan sexy porque el mercado argentino lo impone. Pero sé que mi carrera no va a estar atada a eso. Tengo ganas de lograr un crecimiento artístico a todo nivel

–¿Le gustaría seguir trabajando para chicos?

–Me parece que en ese sentido terminé un ciclo. Lo disfruté mucho porque siempre me jugué por lo que quise, pero quisiera renovarme. Estoy interesada en crecer.

–¿Se hartó de hacer televisión?

–No reniego de la tele. Lo que pasa es que te consume mucho tiempo y energía. Quiero hacer cosas más profundas. Hace un tiempo que vengo componiendo y ensayando algunas canciones, algo entre el rock, el funk y el soul. Tengo en claro que siempre voy a hacer lo que me dicte el corazón.

Fuente: Miradas del Sur