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"Se ve autoritaria a la Presidenta y divino a Cobos" |
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-¿Cómo se imagina las próximas semanas y todo 2010? -Percibo turbulencia institucional. Generada por la oposición y con una enorme responsabilidad del vicepresidente de la Nación. Creo que esa turbulencia, la oposición va a tratar de mantenerla, instalando que nosotros somos los autoritarios y ellos los apegados a la ley. Están incumpliendo las leyes, pero a su vez tratando de demostrar que las leyes, en realidad, dicen lo que ellos dicen. Van a ser dos años más de gestión de este gobierno muy peleados y discutidos. Me extraña mucho que un partido tradicional como la Unión Cívica Radical no pare esto. -¿La turbulencia, para usted, la genera la oposición? -Sí. -¿Acaso no fue la Presidenta quien, sin pasar por el Congreso, despidió a Redrado? -La Presidenta tenía todo el derecho de hacer un decreto de necesidad y urgencia, que es un instrumento constitucional, sobre todo cuando el Congreso está en receso. El DNU no trata ninguna de las materias prohibidas para estos decretos. Utilizó un instrumento como lo utilizaron todos los presidentes anteriores. Ese decreto, para mí, no tiene entidad "convulsionante", ni fue el objetivo de la Presidenta generar "turbulencia". Si esta es la respuesta institucional de las otras fuerzas políticas, es porque se han desbocado. -¿A quiénes responsabiliza? -A la oposición, con objetivo desestabilizador. En toda negociación de canje que se esté pensando llevar a cabo, un punto más o menos en Estados Unidos genera comisiones enormes para los bancos con los que se negocia. Claramente Redrado es un operador de la economía, desde hace rato que seguramente tiene intereses creados como muchos de los economistas. -Usted estuvo en el gobierno de la Alianza. ¿Ve similitudes entre aquella recta final de 2001 y lo que vemos ahora? -No. Cristina es nada que ver con el gobierno de De la Rúa. Mientras yo estoy diciendo esto, Cristina está reunida y pergeñando cómo sigue adelante en todas las de su ley, gobernando a la Argentina. Es incompatible con la personalidad de Cristina subirse a un helicóptero e irse, como no fue incompatible con la personalidad de De la Rúa. Esa es la gran diferencia. Ellos no sienten que puedan ser volteados. Justamente por eso, el desmadre que genera la oposición va por el lado de las formas, con que "avasallamos", con que "incumplimos la ley"... y, en realidad, no incumplimos la ley más que otros gobernantes. -¿Qué le parecen los fallos de la jueza Sarmiento? -No me hagas reír, por favor. Es absurdo que una jueza tome un criterio político al adoptar un fallo... la suya no es una jugada ingenua. Son fallos políticos, impropios de una jueza independiente. Pero este no es momento de amenazar, total no hay ningún apuro... -¿Ve una judicialización de la política? -Está ocurriendo, claramente. Hay una judicialización de la política que nuestra Corte alentó. Y la oposición hace uso de esa judicialización de la política. Pero nunca ha sido bueno en el país que la Justicia se haga cargo de lo que no resolvemos los políticos. Nunca ha sido bueno. -¿Es consciente de que, cuando un gobierno pierde popularidad, los jueces suelen ponerse más duros? -Sí. -¿Están preparados para eso? -Totalmente, sí, porque ninguno del oficialismo cometimos delitos, más allá de lo que se quiera mostrar. -¿Ninguno, ninguno? -No. -¿Ninguno? -No, porque en las cuestiones económicas o de Obra Pública, por decir áreas con personas a las que más se les pega, se les pega como a Moreno [Guillermo, secretario de Comercio Interior] por su forma de ser, no por cometer delitos... -Pero no todos los funcionarios en esas áreas son pobres... -Pero tampoco todos eran pobres cuando asumieron... -Ricardo Jaime entró durmiendo en una pensión y se marchó volando en un avión... -Bueno, eso puede ser... yo creo que este es un gobierno en el que, si se ve eso, el primero que no lo tolera es el Ejecutivo, incluso con los propios. -Dado este contexto cambiante con los jueces, ¿cuál va a ser su actitud en el Consejo de la Magistratura? -La misma de siempre: al juez que se lo lleva a juicio político es porque convenció los votos necesarios para que vaya a juicio. El Consejo no actúa porque un juez dejó de quererme. -Pero convengamos en que el Consejo tiene un enorme poder sobre los jueces para... -[Interrumpe.] Yo creo que la Corte Suprema, que es prestigiosa, jugó a desprestigiar al Consejo. Y eso incidió en que el Consejo quedara con mucho menos poder, en todo sentido, que la Corte, que además ha hecho "justiciable" toda decisión del Consejo. -¿Sigue pensando, como dijo en junio de 2009, que "los malos jueces dejaron de tener impunidad política"? -Sí. Los malos jueces, sí. -¿Y los de Comodoro Py? -Para mí, los de Comodoro Py no son malos jueces. -Pero de 2003 a 2005, los Kirchner querían barrer con la mitad de Comodoro Py, empezando por Oyarbide, Bonadío... -¿A quiénes querían barrer? -A Oyarbide, a Bonadío, a... -[Interrumpe.] No, no, no. Vos estás confundido si creés que Kunkel son los Kirchner... "Los jueces de la servilleta"... no hubo una indicación para eso. En ningún momento. Al contrario, la indicación a los consejeros cuando asumieron fue: "En temas de un juez corrupto, ni se consulta. En los otros temas, lo que diga el Derecho". Esa fue la línea política planteada por Cristina. Porque, en realidad, sobre el Consejo y la Justicia se ocupa más ella. -Vuelvo a Redrado y Cobos. Son gente que eligió el kirchnerismo. ¿Cómo se explica? -Se cometió un error. Se confió en gente que no es confiable. Y que no es confiable en este sentido: se puede adherir a un proyecto político y se puede dejar de adherir, pero en ese caso tiene que irse. -¿Cobos debe irse? -¡Por supuesto! Es el primer quiebre institucional que se tolera en la Argentina, pasivamente, por muchas instituciones y grupos de poder que se consideran democráticos. No dicen ni "a" de lo que no debería ser tolerable. Con Cobos no hemos avanzado en decir o hacer lo que corresponde porque vos tenés que tener respaldo popular para hacerlo. Y no existe respaldo popular porque la opinión pública ve autoritaria a la Presidenta y divino a Cobos. -¿Por qué cree que se perdió ese respaldo público? -Y... tenemos que empezar... [Calla, piensa.] Creo que porque no pudimos revertir totalmente la indigencia, ni la pobreza, y porque rompemos las reglas del establishment que la clase media adora, aunque sea permanentemente "jorobada" por ese establishment . -¿Ningún error propio? -¿Por qué son errores? -Una cosa es impotencia en la gestión frente a los poderes permanentes y otra cosa es cometer errores... -Lo que pasa es que el Ejecutivo no consideró un error persistir [acentúa la palabra] en la ruptura del establishment , incluso cuando eso te está dando una mala medición. ¿Se entiende? En la 125, por ejemplo. El estilo Kirchner es distinto del de cualquier gobernante, incluso peronista: "Estamos en el gobierno, pero somos militantes de ese objetivo y no importa lo que diga nadie, porque estamos ideológicamente convencidos". Y si cambiaste de ideas, a tu casa. Es así. -¿Pero así no se complica consensuar? -Pero, ¿con qué factores de poder querés consensuar? Yo creo que es un gobierno que hace un juego de acercamiento y alejamiento con distintos factores y sectores de poder, pero siempre intentando equilibrar esos factores y darle más poder al Estado, que no servía para nada. El Estado debe ser un operador protagónico en la economía real, gobernando para todos y llevando derechos a quienes no los tienen. -¿Este es un gobierno progresista? -Sí. Por lo que acabo de decir. Es progresista y lo más de izquierda que puede haber en Latinoamérica. -¿No le hace "ruido" que el matrimonio presidencial se haya enriquecido más de 20 millones de pesos sólo en el último año? -No, porque no se enriquecieron eso en el último año. Lo que hicieron fue actualizar los valores de bienes que habían adquirido mucho antes. -Así se explican, como mucho, 5 millones de pesos... -No. Los peritos contables y la Justicia dijeron lo contrario de lo que usted, periodista, está diciendo, y yo creo en la Justicia, en los peritos de la Corte y en los fiscales que no apelaron. -Los jueces denuncian, constantemente, presiones del Gobierno sobre la Justicia? -[Interrumpe.] ¡Po-bre-ci-tos! [Carcajadas.] -¿Acaso Aníbal Fernández? -[Interrumpe.] ¡Eso no es presión! Eso es Aníbal Fernández incumpliendo [se corrige]... o sea... diciéndole a un policía que no acate la orden de un juez. -Acaba de decir "incumpliendo"... -Bueno, sí. No estoy de acuerdo con lo que hizo. Está mal lo que hizo el jefe de Gabinete. -¿Cometió un delito? -[Se queda callada unos segundos, sonríe.] Se ve que no, porque ningún fiscal actuó... -A dos años de la reforma del Consejo, ¿qué lectura hace? -Yo no estoy conforme con su existencia. Si vos me decís que podría haber una reforma constitucional, yo te aconsejaría que no haya Consejo. Cada día me convenzo más de eso. -Y las sospechas de fraude en los concursos son cada vez mayores. -Igual que antes. En materia de concursos, el Consejo nuevo no logró mejorar lo del viejo. Las sospechas de falta de transparencia existieron siempre. Y las hay porque tienen privilegio los que son del sistema judicial. Por eso fui presidenta [de Selección] y duré un año, no más. ¿Por qué? Porque le molesté al sistema de los concursos. -¿Fue exitosa la reforma? -No, no me parece que haya sido exitosa. -¿Fue un fracaso? -No. No me parece que haya sido exitosa ni que haya sido un fracaso. Aunque en la Comisión de Disciplina y Acusación sí ganó en transparencia porque antes los integrantes arreglaban en secreto qué caso iba a Disciplina y cuál a Acusación, y eran casos idénticos. -Y en cuanto a los concursos, no se lograron reducir las sospechas... -No. En vez de reducirlas, se incrementaron notablemente. Pero lo que sí se produjo es que salieron a la luz. -A eso voy. Defíname a los hermanos Sergio y Javier Fernández. -A Sergio Fernández no lo conozco. A Javier lo conocí... Según Arslanian [León, ex ministro de Justicia] y todos, yo soy una caída del catre porque dicen que [Fernández] siempre estuvo. Yo no me acuerdo. Sé que es un auditor general de la Nación, por supuesto que es oficialista y, por tanto, aunque con Despouy [Leandro, titular de la AGN] hablo mucho, con él hablo mucho más. Javier es mi referencia dentro de la Auditoría. -¿Pero es él uno de los "operadores" que digita concursos? -Muchos intentan digitar concursos. El tema no es quién intenta digitarlos o quién quiere operar en la Justicia, porque uno puede escuchar a todo el mundo y hacer lo que corresponde. El sugiere como sugieren miles de personas que no son conocidas, sobre qué tan preparado está [un candidato], o pide que lo tratés bien cuando lo entrevistes. Como también te llama la defensora General de la Nación [por Stella Maris Martínez] o Righi [Esteban, procurador general de la Nación], o cualquier abogado o cualquier organismo de derechos humanos. Hay senadores que piden por tal o cual persona. -¿Usted preferiría blanquear la situación y volver al viejo sistema? -A mí me parece más transparente que la designación de un juez sea con intervención del Presidente y del Senado, y que algunas designaciones se acuerden políticamente, aunque el Consejo sirvió, en algún momento, para elevar el nivel académico de quien llega a ser juez o para que los jueces tengan que estar actualizados. -En el concurso para designar los jueces de Comodoro Py, ¿puede garantizar que no hubo trampa? -¿Garantizar? [Calla unos segundos.] Sí. No se quejaron los concursantes. Y hablando con cada uno, no me parece que haya habido trampa. Sí es cierto que hay concursantes que tienen sus... "seguidores"... ¡pero son cuatro juzgados federales! No creo que haya habido trampa por ese lado. -¿Cómo "por ese lado"? -Claro, por el lado de que le hayan dado los temas [del examen] o que por la misma respuesta a uno le hayan puesto 10 y al otro 1. -Pero si dice "por ese lado", ¿hubo trampa por "otro" lado? -Quizá la "trampa", entre comillas, estuvo en el proceso de selección de los jurados. Si vos fijás que los jurados tienen que ser del fuero y con tales requisitos, el jurado te queda así [hace el gesto de pequeño], y encima algunos jurados renuncian para que entren los suplentes, la operatoria por fuera del Consejo permite que terminen siendo el jurado aquellos que se pusieron de acuerdo. -Eso le da un inmenso poder a un camarista, como Sergio Fernández, que termina seleccionando a los jueces de todo un fuero... -Sí. Pero son todos iguales. Se pertenecen sólo a sí mismos. No importa. No tenemos hoy en día jueces con un grado de vulnerabilidad a través del cual lo puedas apretar y yo no soy una "comisaria K". Como vengo del Poder Judicial, creo que al juez uno le puede hablar, presentar razones, y si el juez ve razonabilidad en lo que se le plantea, eso no es interferencia. Los jueces no son bebes de pecho, son gente grande que ejerce su cargo, su poder y sabe por qué hace las cosas. Fuente: Diario LA NACION
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