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"Se terminó la era de la prepotencia", sentenció Carrió; Camaño, que ayer fue clave para habilitar el debate, dijo que Kirchner "tendrá que aprender que la palabra se cumple"; vinculó su ingreso en el Congreso con los fueros.
Eufórica y envalentonada por el el primer y duro golpe al kirchnerismo en la Cámara de Diputados, después de seis años de control sin fisuras, la oposición apunta a Néstor Kirchner, que ayer rompió un acuerdo, pero luego debió aceptarlo para amortiguar la derrota.
Elisa Carrió repasó las circunstancias de la tensa sesión de ayer y sentenció: "Se terminó la era de la prepotencia". También describió al ex presidente como "un hombre vencido".
Graciela Camaño, que ayer abrió la sesión preparatoria que pretendía retrasar el kirchnerismo, planteó que en su nuevo rol de diputado nacional Kirchner "va a tener que aprender que la palabra se cumple".
Cariió opinó que la nueva conformación del Parlamento tendrá dos consecuencias directas. "Vamos a tener mucha comisión investigadora, porque [su creación] no está sujeta a todo el trámite y se aprueba por simple mayoría", comenzó en declaraciones a radio Mitre.
Impacto en Tribunales. Señaló enseguida que el surgimiento de nuevas comisiones, sobre todo "para revisar todo lo que tenga que ver con recursos naturales, obras y servicios públicos y transporte" tendrá efectos en el trabajo de la Justicia. "Va a haber un develamiento importante de la verdad. Esto va a obligar a la justicia federal a actuar mucho más rápidamente en las causas que tiene en sus manos y no plegarse tanto al poder de turno para no actuar", pronosticó.
Agregó que la segunda consecuencia será la modificación de leyes ya existentes, entre las que destacó la de medios y la de reforma política y la que modificó el Consejo de la Magistratura.
En la lista incluyó una reforma en la coparticipación del impuesto al cheque y aseguró que allí está la "llave" para poner fin a lo que llamó el "control" de Kirchner sobre gobernadores, intendentes y legisladores.
Carrió insistió en que existe consenso en la oposición para avanzar en estos temas, pero admitió que "las cosas no van a ser tan fáciles como anoche". "Ayer nos pusimos de acuerdo en pruincipios, metodología y representación. Lo importante es que va a dejar de haber una Cámara de Diputados funcionando como una escribanía y que va a haber debate. El oficialismo ya no va a poder cerrar un debate cuando quiera y las comisiones van a tener que ser manejadas de otro modo", señaló. Y sentenció: "Se terminó la era de la prepotencia".
En este punto, se detuvo en Néstor Kirchner. "Fue una derrota simbólica muy fuerte para Kirchner. Ayer era un hombre vencido", aseveró.
"Tendrá que aprender". Camaño, que hace pocas semanas abandonó el bloque del Frente para la Victoria, también hizo foco en el ex presidente. "El caballero tendrá que aprender que está en un ámbito donde se parlamenta con respeto, donde la palabra se cumple, donde cuando uno se compromete tiene que cumplir, aunque no le guste y asumir los costos de aquello con lo que se compromete", sentenció.
Además, cuando ahondó en los motivos de su alejamiento de la bancada oficialista describió un proceso en el que fueron "acentúandose las diferencias" con el Gobierno. Se lamentó por los "cambios" que dijo observar en Cristina Kirchner y precisó: "Me da la impresión de que influye mucho la relación con quien conduce este espacio, que no permite que todas las buenas cualidades que tiene la Presidenta se manifiesten". No fue necesario que nombrara al ex presidente.
En este punto, transmitió sus sospechas sobre el vínculo entre la jura de Kirchner como diputado y los fueros parlamentarios. "Tampoco le encontré sentido al ingreso de Kirchner [en la Cámara baja]. En un momento dije: «Este hombre viene a buscar los fueros»", lanzó en declaraciones a radio Mitre.
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