El gobiero bonaerense preparó una serie de medidas a aplicar desde este mes con relación a brindar más recursos para los municipios. Desendeudamiento, coparticipación y fondo especial forman el menú, pero hay oposiciones y una vieja disputa interior-conurbano.
Por naturaleza son bocas difíciles de conformar, y pese a los beneficios descentralizadores de la última década siempre muestran apetito de mayores recursos. Los municipios de la provincia de Buenos Aires claman por más, sobre todo cuando los corre la inflación, el aumento de los insumos, el encarecimiento de los servicios y el reclamo de sus empleados.
En ese contexto, el segundo semestre del año se presenta aún más complicado para las comunas. Pero aparecen en el horizonte una serie de platos especialmente elaborados como para atemperar la ansiedad de las cajas locales. Incluso, si prospera la ampliación del Presupuesto, ya en tratamiento legislativo, habrá dinero fresco.
No obstante, las medidas impulsadas por el gobierno de Daniel Scioli parecen no conformar a todos. Desde la oposición cuestionan el aumento de presupuesto con un pedido de endeudamiento de 1.600 millones de pesos, y la creación de un Fondo de Fortalecimiento Municipal divide aguas entre Conurbano e interior. Algunos legisladores e intendentes de la provincia campera se quejan porque el reparto beneficia a los municipios del Gran Buenos Aires. En el menú ofrecido para saciar a las comunas también está el desendeudamiento por unos 600 millones de pesos por deudas contraídas con el Estado bonaerense u organismos multilaterales de crédito.
Fondo y coparticipación
Para comenzar a desglosar la manera con la cual se buscará derramar más hacia las comunas, el pedido de ampliación del presupuesto “tiene cuatro componentes”, según explica el ministro de Economía, Alejandro Arlía. “El primer componente es básicamente la convalidación del incremento salarial otorgado, que no estaba en el presupuesto original. El segundo componente es que, como ese aumento de presupuesto se financia con un incremento de 3.700 millones en la recaudación, implica una mayor coparticipación para los municipios. El tercer componente es un aumento de 1.600 millones (endeudamiento), por encima de ese incremento de la recaudación. Y el cuarto componente es el Fondo para el Fortalecimiento de los Servicios Municipales”, describe el funcionario.
Insiste Arlía en que “lo importante de la ley es que vamos a tener que pedir un aumento de endeudamiento de 1.600 millones y no de todo el monto de lo acordado en las paritarias, porque 3.700 se financian con recursos genuinos”.
Sin embargo, el incremento presupuestario de 5.311.300.800 pesos es observado con lupa por sectores de la oposición, sobre todo por el pedido para elevar la deuda y por la forma de reparto del fondo destinado a las arcas municipales.
En rigor, la solicitud de endeudamiento que aparece en el proyecto es de 2.100 millones, debido a que los 500 millones del fondo para municipios también podrían surgir de empréstitos. En ese sentido, Arlía explica que “los 500 millones pueden ser por dos vías: por rentas generales y por el pedido de endeudamiento, que se hizo hasta 500 millones, es decir que quizá no se tenga que utilizar el crédito”. Está especificado así en el proyecto enviado en primer término a la Cámara de Diputados.
La intención de aumentar la ayuda a los 134 partidos de la Provincia es para mejorar el sistema primario de salud, pero también podrán destinar el dinero a otras prestaciones.
De esos 500 millones, 100 serán destinados a los 14 municipios integrantes de la llamada Cuenca Matanza-Riachuelo, acuciados por órdenes judiciales de saneamiento y de reubicación de familias cuyas viviendas están a la vera de los ríos Matanza, Reconquista y Riachuelo. La base del reparto será el índice de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI).
Con el mismo parámetro se repartirán otros 360 millones de pesos. Como son los distritos del Conurbano los más beneficiados por esta forma de reparto, desde el interior aparecieron quejas. En el gobierno insisten: “Es un fondo para cubrir servicios sociales, y son los municipios con mayor NBI los que necesitan brindar más servicios a su población más vulnerable”.
En tanto, sin la ley finalmente sale como se envió, los 40 millones restantes se repartirán de acuerdo a un parámetro que toma en cuenta la dimensión del distrito. “Las municipalidades con mayor cantidad de territorio también necesitan más para llevar los servicios hacia puntos o pueblitos alejados”, es la explicación a la cual recurre el ministro de Economía.
En otro orden, en el Ejecutivo hablan exultantes del aumento en la recaudación. Se basan en un primer semestre de buenos resultados y en un julio que batió récords. En los primeros siete meses del año hay una diferencia favorable de 755 millones entre lo estipulado en la Ley de Leyes y lo entrado en caja.
Estiman en Economía un beneficio para municipios de 600 millones extra a partir de los incrementos de las recaudaciones provincial y nacional. Aquellas comunas demasiado ajustadas lo esperan como un salvataje, incluso para afrontar sueldos y los insistentes pedidos de aumentos salariales y de las prestadoras de algunos servicios tercerizados.
Por poner sólo un ejemplo: el mandamás de Roque Pérez, Hugo Oreja, declaró en un medio de su zona que “el incremento de recursos provinciales coparticipables, que aguardamos, nos posibilitaría efectuar una suba que de ninguna manera podemos suponer que será muy importante”.
Desendeudamiento
El plan de desendeudamiento para las intendencias también es materia de trabajo por estos días entre el gobierno de Scioli y los alcaldes. “Estoy armando el programa de desendeudamiento de los municipios en las mismas condiciones que Nación hizo con las provincias. Tiene que ponerse en funcionamiento este mes. Estamos recibiendo municipios, conciliando las cifras”, cuenta Arlía.
También se habla de un monto global de 600 millones de pesos (aparece como la cifra vedette en las cuentas entre Estado provincial y comunas), que serían condonados a la brevedad. Son deudas contraídas con el erario bonaerense por diferentes empréstitos y renegociaciones, además de otras deudas que quedarán a cargo del Banco Provincia, correspondientes a créditos otorgados por organismos internacionales.
El plan alcanza a los 134 partidos, pero son unos 60 los más endeudados y con mayor apuro para cerrar este acuerdo por el cual se verán desahogados. Desde el Ejecutivo aseguran que en total serán en el año 1.200 millones de pesos los condonados, debido a que ya se perdonaron “las deudas que veintiún municipios habían contraído con el Servicio Provincial de Agua Potable y Saneamiento Rural (SPAR)”. El resarcimiento llegó a través de una ley oportunamente aprobada en la Legislatura.
En conclusión: durante el mes en curso, la Provincia y los municipios intentarán avanzar en un menú que, aunque la forma de servirlo no conforme a todos, la gran mayoría espera para calmar el hambre de las cajas locales.
Si todo sale como lo pensaron desde la cartera económica, al final de la ecuación serán 2.300 millones de pesos entre desendeudamientos, incremento de la coparticipación y Fondo para el Fortalecimiento de los Servicios Municipales. Eso sí, la política aún debe discutir si el reparto es el mejor y si es conveniente endeudarse más. Se dirimirá en la puja legislativa, donde el oficialismo debe consensuar sí o sí con una oposición que se endurece a medida que se acercan las elecciones.
Fuente: latecla.info