|
|
Solá no juega pero marca la cancha con sal gruesa |
|
|
El precandidato a presidente por el Peronismo Federal, todavía con futuro incierto, se despachó contra la pulseada puertas hacia adentro encarada por Eduardo Duhalde y Alberto Rodríguez Saá. “Es una internita de aparatos políticos”, los toreó el ex gobernador. El que está y no está, partió nuevamente las aguas. Felipe Solá no ha encontrado por el momento un lugar justo para plantar su apellido en la arena político, ya sea sobre cómo jugar o dónde hacerlo, más allá de su mensaje constante que afirma ser uno de los precandidatos.
En este marco, el ex gobernador se instaló en la escena luego de fustigar a sus hasta hace poco compañeros de ruta en las filas disidentes a los mandos oficiales de gobierno. Sin formalismos, Solá atacó las raíces del Peronismo Federal al considerar que entre los dirigentes en pugna solo están jugando “una internita de aparatos políticos”. "No se pueden reemplazar las elecciones del 14 de agosto por una internita chica, de aparatos, con todo respeto por la gente que votó”, espetó el legislador con banca en Nación. “El número de votantes al que debemos aspirar es el de una interna abierta y obligatoria, de dos millones" de personas, sostuvo el ex mandatario provincial bajándole el precio a las acciones del PF, exultante por sus más de 33 votantes. Además, el diputado nacional asumió que tiene "un problema" con Duhalde y Rodríguez Saá, porque a su criterio "dicen o dan a entender que son los dueños" del Peronismo Federal y consideran "que el que no entró" a la interna "se jorobó". "Tienen que revisar eso, no pueden segregar al que no está de acuerdo con la metodología”, apuntó sobre las huestes peronistas no kirchneristas. Si embargo no detuvo su ráfaga: “La impresión que dan es que son socios contra la indiferencia, y la indiferencia ganó", señaló el representante del slogan de campaña para 2011 “Felipe Mejor” Asimismo, el precandidato presidencial reclamó a sus compañeros de sector "respetar la esencia" de la definición de un postulante electoral, porque "los resultados cuantitativos" de la interna realizada en la Capital Federal, donde votaron poco más de 33 mil personas, "son malos". Felipe Solá todavía no pulió su juego con proyección a los meses venideros. Sonó disputando la interna y se bajó. Sonó cerrando filas con Lilita Carrió luego de un acto en Avellaneda y no pasó. Ahora, una parte del radicalismo buscaría integrarlo al acuerdo opositor ¿Final cantado o tablero pateado?
Fuente: latecla.info
|
|