La Presidenta se reunirá con Hugo Chávez

CARACAS.- La presidenta Cristina Kirchner llegó a medianoche a esta conflictuada y lluviosa capital, donde hoy participará de la fastuosa celebración que encabezará su par Hugo Chávez, por el bicentenario de la independencia de Venezuela, con un ostentoso acto militar y una exhibición de milicias populares con 35.000 milicianos del "heroico pueblo armado", como advirtió ayer el líder de la revolución bolivariana en una demostración de poder.

En rigor, no sólo a festejar vino la Presidenta. Eso la ocupará nada más que hoy. Mañana, en cambio, sería el día de la cumbre trimestral con Chávez y ambos gabinetes, para firmar actas y convenios.

Tras esa reunión bilateral, regresará a Buenos Aires. Pero, desde lejos de aquí, antes de ver a Chávez, recibirá el fallo del Tribunal de La Haya sobre el conflicto con Uruguay por la pastera Botnia, lo que podría dar pie a un primer pronunciamiento aquí. Al llegar, Cristina Kirchner observó una Caracas completamente militarizada. Se respira en la calle que Chávez buscará hoy convencer al mundo de que "su" revolución es la heredera de la gesta de la independencia de Simón Bolívar, hace 200 años, y de que su régimen es la garantía de la "independencia definitiva".

"El bicentenario es el punto de partida para unir la independencia con la revolución", declamaba un eslogan radial oficial en un taxi.

Pero Chávez, con 11 años en el gobierno, no es el que era. Su régimen pena hoy abrumado por conflictos económicos, sociales, políticos, energéticos y diplomáticos.

Además, el gobierno de Colombia lo acusa de encarcelar a 20 colombianos (Caracas habla de 10), por supuesto espionaje, y a dos pescadores, por cruzar la frontera.

Chávez calificó de "canalla" a su par colombiano Alvaro Uribe porque aconsejó no viajar a Venezuela.

Una sequía dejó hace meses sin luz al país, dependiente de una sola represa hidroeléctrica.

Su ruptura con la Iglesia no tiene retorno; la SIP reclama por periodistas detenidos de medios independientes.

En medio de este contexto, la parada militar de Chávez, hoy, es para muchos una pretendida demostración de fuerza autoritaria a sus opositores políticos.

En este contexto de conflicto, llegó anoche Cristina Kirchner y se alojó en el hotel Tamanaco, junto con el canciller, Jorge Taiana, y sus ministros Julio De Vido, de Planificación, y Débora Giorgi, de Producción. También se esperaba la presencia del diputado y ex presidente Néstor Kirchner.

La agenda presidencial

Con otros jefes de Estado, de varios continentes, Cristina Kirchner participará hoy, a las 8.30, de una ofrenda floral, y a las 10, del desfile cívico militar, tras lo cual se inaugurará el monumento 19 de Abril. A las 15, dará un discurso ante la Asamblea Nacional y luego asistirá a la cumbre del ALBA como observadora.

"Para los argentinos, es un orgullo que la Presidenta hable ante la Asamblea Nacional", dijo Taiana.

La agenda con Chávez estará orientada a fortalecer el comercio bilateral y la cooperación dentro de la alianza que el Gobierno estableció con su par bolivariano. Como novedad, De Vido trajo en carpeta varias ideas para que los empresarios argentinos puedan proveer de insumos para paliar la crisis energética en la red eléctrica de Venezuela: transformadores, usinas, generadoras térmicas, líneas de media y baja tensión.

No es el mejor clima para celebrar el bicentenario. Chávez escribió ayer en su columna semanal, "Las líneas de Chávez", que "el pueblo armado se forma y se prepara en la nueva doctrina de la defensa y de la guerra de todo el pueblo [...] si los enemigos de la patria osaran atentar una vez más contra nuestra república".

Esas milicias se pararán hoy en los fastos del bicentenario.

 

Fuente: Clarín